lunes, 29 de noviembre de 2010

Ojo con el uso excesivo de los jabones antibacterianos

Las personas jóvenes que están expuestas en exceso a jabones antibacterianos que contienen triclosan podrían sufrir más alergias y la exposición a niveles elevados de Bisphenol A entre adultos podría influir de forma negativa al sistema inmune, según un estudio de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Environmental Health Perspectives'.
El triclosan es un componente químico ampliamente utilizado en productos como los jabones antibacterianos, la pasta de dientes, bolígrafos, bolsas de pañales y dispositivos médicos. El bisfenol A (BPA) se encuentra en muchos plásticos y, por ejemplo, en la superficie protectora de las latas de alimentos. Ambos químicos son una clase de tóxicos ambientales llamados componentes de alteración endocrina que se cree tienen un impacto negativo sobre la salud humana al imitar o afectar a las hormonas.
Los investigadores utilizaron datos de una encuesta estadounidense nacional sobre salud y nutrición y compararon los niveles en orina de BPA y triclosan con los niveles de anticuerpos del citomegalovirus (CMV) y el diagnóstico de alergias o fiebre del heno en adultos y niños de más de 6 años. El diagnóstico de alergia y fiebre del heno y anticuerpos CMV se utilizaron como dos marcadores distintos de las alteraciones inmunes.
Según explica Erin Rees Clayton, responsable del estudio, "descubrimos que las personas con más de 18 años con niveles más elevados de exposición a BPA tenían mayores niveles de anticuerpos CMV, lo que sugiere que las células del sistema inmune podían no funcionar de forma adecuada".
Los investigadores también descubrieron que las personas con 18 años o menos con mayores niveles de triclosan eran más propensas al diagnóstico de alergias y fiebre del heno.
Allison Aiello, directora del estudio, señala que "los descubrimientos sobre el triclosan en los grupos más jóvenes podrían apoyar la hipótesis de la higiene, que mantiene que vivir en ambientes muy limpios e higiénicos podría alterar la exposición a los micro-organismos que son beneficiosos para el desarrollo del sistema inmune".
Dado que el triclosan es un agente antimicrobiano presente en muchos productos del hogar, este componente podría participar en el cambio de los micro-organismos a los que está expuesto el ser humano de tal manera que el desarrollo del sistema inmune en la infancia se viera afectado.
"No es tan bueno que una persona sea demasiado limpia", afirma Aiello. Estudios previos en animales indican que el BPA y el triclosan podrían afectar al sistema inmune, pero este es el primer estudio conocido que examina la exposición al BPA y el triclosan con su relación con el funcionamiento inmune humano, concluye la investigadora.
El trabajo sugiere que el momento de exposición al BPA y quizás la cantidad y duración podrían estar afectando a la respuesta del sistema inmune. El estudio muestro que en personas con 18 años o más, las mayores cantidades de BPA estaban asociadas con mayores niveles de CMV pero en los menores de esta edad se daba lo contrario.