lunes, 29 de noviembre de 2010

Entre el 30 y el 50% de los pacientes ingresados en UCI que sobreviven a una meningitis, pueden padecer secuelas neurológicas

“Si no se trata cuanto antes, entre el 30 y el 50% de los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Críticos que sobrevive a una meningitis bacteriana, puede padecer alguna secuela neurológica. En España, además existe una situación de endemia para la meningitis meningocócica que presenta picos ocasionales”. Así lo afirmó la Dra. Cristina Honorato en el V Congreso Internacional de la Sección de Cuidados Críticos de la Sociedad Española de la SEDAR (Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación) y IX Reunión Sepsis que se ha celebrado recientemente Valladolid .
“Es muy importante que cuanto antes se trate adecuadamente, menores serán los riesgos de sufrir secuelas importantes o incluso la muerte”, señaló la Dra. Honorato, especialista del Departamento de Anestesiología de la Clínica Universidad de Navarra quien recomendó seguir las indicaciones establecidas por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, según el cual una vez establecido el diagnóstico de meningitis bacteriana, “lo ideal sería que el tratamiento antibiótico no se retrasara más de 30 minutos con el fin de limitar el daño neurológico”. Asimismo aludió también a las indicaciones dictadas por la European Federation of Neurological Societies (EFNS) que en 2008 publicó unas guías clínicas para el manejo y tratamiento de la meningitis bacteriana aguda en adultos en los que se recomienda reducir a menos de 3 horas el tiempo que transcurre entre la primera atención al paciente y el inicio de la antibioterapia.
Complicaciones en el Sistema Nervioso A pesar de adoptar soluciones rápidas de acuerdo a las guías establecidas, la Dra. Honorato puso de manifiesto “la importancia de conocer y tratar cuanto antes las complicaciones tanto neurológicas como sistémicas que se asocian con esta enfermedad”, entre las que citó la hipertensión intracraneal, accidentes cerebrovasculares, o episodios convulsivos que pueden aparecer hasta en el 30% de los casos y que pueden empeorar considerablemente la morbimortalidad, por ejemplo, en el caso de la meningitis neumocócica en pacientes de edad avanzada. Además, esta doctora recordó cómo “en muchos casos, la respuesta inflamatoria no queda confinada al Sistema Nervioso Central sino que se extiende sistemáticamente pudiendo provocar sepsis severa, distrés respiratorio y alteraciones de la coagulación tipo coagulación intravascular diseminada”. “Un alto grado de sospecha de esta enfermedad, junto con la anamnesis y la exploración, permiten confirmar en Urgencias el síndrome meníngeo y aportan datos importantes para determinar el posible foco infeccioso”, señaló Honorato quien mencionó entre otros la edad, factores de riesgo como inmunosupresión, y otras enfermedades de base o factores predisponentes como la presencia de otros focos primarios de infección tipo otitis media aguda, trauma craneoencefálico y cirugía facial o craneal previa. Entre los ponentes de alto nivel científico nacional e internacional que han participado en este Congreso destacó la presencia del Presidente de la Sociedad Europea de Intensivos (ESICM) Dr. Andrew Rhodes; del Presidente electo de la misma Sociedad, Dr. Jean Daniel Chiché; del Chairman actual y pasado del subcomité de Cuidados Intensivos de la Sociedad Europea de Anestesiologia (ESA), Dr. Cesar Aldecoa y Dr. Gernot Marx; del Chairman de la Sección de investigación de la Sociedad Europea de Intensivos, Dr. Daniel de Backer y del último Premio al Mejor Artículo publicado en 2009 en una revista de Cuidados Intensivos otorgado por la ESA, Dr. Marcel Gama de Abreu. Asimismo se reunieron los grupos de trabajo de Infección abdominal (GTIPO) y de Terapia Renal de la SEDAR para debatir los últimos avances en el tratamiento como el diagnóstico de los pacientes con peritonitis y fallo renal subsidiario de terapia intensiva.