martes, 30 de noviembre de 2010

El dolor es el síntoma más frecuente en las consultas de Atención Primaria, un 11% de la población española sufre dolor crónico


El dolor crónico es una de las patologías más frecuentes en la consulta de Atención Primaria (AP), datos de últimos estudios así lo revelan: en España 4 millones y medio de personas, un 11% de la población, sufren dolor crónico y ven afectada seriamente su calidad de vida.

El temor a que el dolor pueda significar estar cerca de la muerte o padecer una grave patología, la asociación del dolor a la edad, el miedo a las pruebas diagnósticas, a la hospitalización o a la medicación son algunos de los problemas que se asocian a esta patología que en un 29% de los casos presenta como consecuencia depresión, según destacan recientes investigaciones. “El paciente debe reconocer que las medicinas sólo pueden darle la oportunidad de sentirse mejor durante un cierto periodo de tiempo. Pero tiene que aprovechar la oportunidad que el alivio del dolor le facilita para mejorar su vida en ese momento, lo cual contribuye a que se sienta más fuerte y mejor a largo plazo”, destaca el doctor José Manuel Cucalón, director del curso Manejo del dolor crónico y Coordinador de Formación de la Sociedad Aragonesa de Médicos Generales y de Familia (SEMG-Aragón), quién afirma que: “es importante que el paciente cuando tome sus medicamentos los use como una herramienta de ayuda para lograr sus objetivos y no sólo para reducir el dolor”.

La atención sanitaria a estos pacientes supone un importante gasto del Sistema Nacional de Salud (SNS) “se estima que el coste es de más de 3.000 millones de euros al año”, una cifra muy alta si además, tal y como afirma el Dr. Cucalón “sabemos que en un gran número de ocasiones el tratamiento farmacológico no supone la solución total para el paciente”. Teniendo en cuenta los resultados que arrojan los últimos estudios sobre el dolor crónico, la recomendación médica se dirige a complementar este tipo de tratamientos con otras técnicas como la relajación, la fisioterapia, la acupuntura o los ejercicios, entre otros. “Existe una fuerte evidencia de que la participación en actividades físicas puede ayudar a controlar enfermedades crónicas y minimiza el impacto clínico de los cambios biológicos asociados al envejecimiento. Asimismo, se ha demostrado que contribuye a reducir la percepción del dolor y a mejorar la función de los mayores con dolor persistente”, afirma el Dr. Cucalón.

De máxima importancia también resulta la educación del paciente: “algunos estudios han demostrado que los programas de educación de los pacientes de forma aislada mejoran significativamente la percepción del dolor”.


-SEMG-Aragón apuesta por la actualización del abordaje al dolor crónico en la AP
La frecuente consulta de esta patología en el primer nivel asistencial es el motivo que ha llevado a SEMG-Aragón a diseñar una actividad que aporte a los facultativos una visión general del manejo del dolor crónico.

El curso Manejo del dolor crónico, gratuito y online, incide en los puntos clave de esta patología a través de cuatro módulos. En el primero de ellos, se repasan conceptos básicos en torno a este tipo de patología: definición, tipos, cuantificación y escalas de medida, barreras habituales frente a la analgesia, así como sus principios generales y los criterios de derivación a las unidades del dolor; en el segundo módulo se explican los escalones analgésicos y el correcto manejo de los fármacos habituales; el tercero está dedicado al estudio de los tratamientos coadyuvantes y otras técnicas terapéuticas complementarias; y el cuarto se dedica al manejo del dolor crónico infantil. “Una parte importante para todo paciente con dolor persistente es aprender estrategias cognitivas y conductuales para soportarlo”, ha destacado el director del curso, por ello afirma que el curso integra un repaso farmacológico pero también recomienda el uso de otro tipo de terapias y la participación familiar en ellas: “la experiencia indica que la participación del cónyuge o de alguien próximo al paciente aumenta la eficacia del tratamiento. Suele requerir entre seis y diez sesiones de 60 a 90 minutos cada una con un terapeuta entrenado. Aunque esta terapia puede no ser adecuada para pacientes con deterioro cognitivo, los favorables resultados obtenidos en estudios controlados recomiendan su utilización en pacientes mayores con dolor persistente”.

Así mismo, también se insiste desde la dirección del curso en tener en cuenta el referente en que se ha convertido Internet en los últimos años como consulta de las patologías. Desde la SEMG se destaca la importancia que tiene el paciente informado y es por ello que “el médico debe estar atento a la información proporcionada en Internet o en otros medios y avisar al paciente de la que es errónea e incluso peligrosa”.

El período de inscripciones se ha abierto recientemente y permanecerá abierto hasta el mes de septiembre de 2011 con el fin de que el máximo de facultativos puedan cursar esta formación teórica acreditada por el Sistema Español de Acreditación de la Formación Médica Continuada (SEAFORMEC).

Para superar el curso, los inscritos deben aprobar un test final. De forma automática, aquellos alumnos que hayan obtenido el mínimo requerido (75% de las respuestas correctas) podrán descargarse el diploma con la acreditación correspondiente.

Un repaso médico eficaz de 60 horas lectivas que ofrece 6,3 créditos. Para mayor información y para inscribirse en este curso, los interesados pueden visitar la página web de SEMG-Aragón (http://www.samg.es/).

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