martes, 19 de octubre de 2010

Uno de cada tres españoles VIH positivos descubre su infección con la enfermedad ya avanzada


Varón, con más de 50 años, y heterosexual es el perfil de paciente con VIH al que se le diagnostica la enfermedad en fase avanzada. Cerca de un 30% de los españoles con VIH se encuentra en esta situación, cifra que asciende al 40% en Europa¹. El Día Nacional de la Prueba del VIH se celebra el próximo miércoles 20 de octubre y, una vez más, los expertos recuerdan a la población los beneficios asociados a tener un diagnóstico precoz gracias a un simple análisis de sangre, algo clave para evitar las graves consecuencias asociadas a una detección tardía de la enfermedad.
Para el doctor José A. Pérez Molina, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, la manifestación tardía de la infección por VIH es más frecuente en los varones, ya que en las mujeres se suele detectar antes, dado que la prueba se hace de manera rutinaria durante el embarazo. "También es común en la madurez, aunque tiende a creerse que esta infección es algo asociado a la gente joven y homosexual. El no detectar a tiempo la enfermedad no sólo tiene un impacto negativo sobre el propio paciente, también sobre el resto de la población. En el primer caso porque se beneficiarán menos del tratamiento y, en el segundo, porque es más probable que transmitan el virus a otras personas".
Casi tres décadas después del descubrimiento del virus del VIH, y a pesar de los grandes avances logrados en su tratamiento, muchos pacientes son diagnosticados cuando la infección se encuentra en una fase avanzada. Esta situación suele traducirse en mayores dificultades para obtener buenos resultados terapéuticos, en una mayor morbi-mortalidad y en una peor calidad de vida2,3. Concretamente, este grupo de pacientes es diagnosticado y tratado cuando tienen niveles bajos de CD4*, la carga viral alta o bien su sistema inmune muy deteriorado.

-Manifestación en fase avanzada
Aunque no existe una definición estándar de manifestación tardía, en la literatura clínica a estos pacientes se les suele definir bien como aquellos que presentan un bajo número de CD4 (menos de 200/mm3) o bien como aquellos casos detectados tres meses antes del diagnóstico de SIDA1. Algunos estudios también incluyen dentro de este grupo a los que presentan un recuento de CD4 inferior a 3501; en este grupo también se engloba a pacientes en los que transcurren más de seis meses entre su primera prueba del VIH y la necesidad de ser tratados12, o a aquellos que nada más ser diagnosticados son potenciales candidatos a beneficiarse de un tratamiento inmediato1.
Los pacientes con diagnóstico tardío tienen un mayor riesgo de adquirir infecciones oportunistas y desarrollar diferentes enfermedades en un corto periodo de tiempo. Asimismo, pueden tener una peor respuesta al tratamiento cuando empiezan la Terapia AntiRretroviral de Gran Actividad (TARGA). La aparición de resistencias es otro problema a tener en cuenta en este grupo de pacientes, ya que las interacciones entre medicamentos (los que se administran para controlar las enfermedades oportunistas y los fármacos para el VIH) pueden motivar una exposición del virus a un tratamiento antirretroviral insuficiente que acabará favoreciendo la aparición de resistencia al virus y/o nuevos efectos adversos.
Desde el momento en que alguien se infecta su sistema inmune empieza a luchar contra el virus, hasta que llega un momento en que empieza a deteriorarse. Eso explica, según el doctor Pérez Molina, que el infectado pueda permanecer asintomático y encontrarse bien durante bastante tiempo. "Cuando su sistema inmune fracasa es cuando hay riesgo de que aparezcan enfermedades oportunistas. En los últimos años se ha visto la relación del VIH con algunos tipos de cáncer, como es el de pulmón, el de colon o el de piel, y con los problemas cardiovasculares, algo que está directamente relacionado con la inmunidad de estos pacientes. Por eso es importante detectar y actuar cuanto antes, porque de ese modo será más probable que podamos prevenir esas enfermedades no infecciosas, no típicamente asociadas al SIDA".

Aunque las tasas de diagnósticos tardíos varían según el país y la definición utilizada, algunos estudios indican que:
• Al 28% de los pacientes españoles se les detectó la enfermedad durante el mismo mes o, inmediatamente antes, de que fueran diagnosticados de SIDA.4
• El 33% de los pacientes en el Reino Unido5, el 38% en Francia6 y el 39% en Italia7 tenían, en el momento del diagnóstico, una tasa de CD4 menor a 200/mm3 y/o una enfermedad que progresaba a SIDA durante el año del diagnóstico.
• En Suecia, el 45% fue diagnosticado cuando quedaba menos de tres meses para la manifestación clínica del SIDA8
• En Alemania, el 30% fue diagnosticado con un recuento de CD4 menor de 200/mm3 1
Importancia de la prueba
La prueba del VIH se debería ofrecer de manera rutinaria a personas con conductas de alto riesgo; en pacientes con el sistema inmune deteriorado y en los que viven en áreas de alta incidencia de infección por VIH. En España, la prueba es confidencial y está disponible para toda la población en los centros de salud, hospitales y en centros de enfermedades de transmisión sexual, en los que también se ofrece apoyo y asesoramiento.