jueves, 26 de agosto de 2010

Una terapia experimental arroja resultados esperanzadores contra el melanoma avanzado

Una nueva terapia todavía en investigación está demostrando unos resultados prometedores frente al melanoma avanzado ya que, según un último estudio publicado en el 'New England Journal of Medicine', es capaz de contraer de forma significativa el tumor en un 80 por ciento de los casos. La investigación ha sido dirigida por un equipo del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, en Estados Unidos, y según explica el autor principal de la misma, Paul Chapman, "este puede ser el comienzo de la medicina personalizada en este melanoma", una patología "difícil de tratar" en la que "no se han producido importantes avances en los últimos 20 años".
La nueva terapia, que ha sido desarrollada por Roche y Plexxikon y que por el momento se conoce con el nombre de PLX4032 ó RG7204, actúa contra una mutación genética llamada BRAF, presente en la mitad de estos tumores y cuya inhibición hace que "encojan con rapidez".
Tras determinar en un primer estudio que la administración más apropiada era mediante dos dosis diarias, Chapman y su equipo iniciaron un estudio multicéntrico en fase II para conocer la tasa de respuesta al tratamiento, para el que reclutaron a un total de 55 pacientes sin tener en cuenta si había o no mutación BRAF.
No obstante, fue en los pacientes que presentaban esta mutación donde encontraron mejores respuestas, con diez remisiones parciales y una completa, y reducciones del tumor en todos los órganos donde había hecho metástasis, como el hígado, el intestino o los huesos. Además, la duración de la respuesta varió entre los 3,3 y los 19 meses.
En un segundo grupo de 32 pacientes, todos ellos con la mutación, los resultados fueron más rotundos con 24 remisiones parciales y 2 completas. De hecho, 16 de estos pacientes siguen en el estudio y la mediana de supervivencia libre de progresión es de al menos 7 meses. "Nunca hemos visto una tasa de respuesta del 80 por ciento", asegura Chapman.
Además, los efectos secundarios fueron relativamente menores e incluyeron erupción cutánea, náuseas, fotosensibilidad, fatiga, y carcinomas de células escamosas, que "se quitan fácilmente y en ningún caso obligan a los pacientes a abandonar el tratamiento".
Por ello, concluye Chapman, "aunque las respuestas no son siempre de larga duración, el tratamiento realmente mejora la supervivencia global de los pacientes con melanoma", si bien asegura que habrá que seguir estudiando el potencial de este nuevo fármaco para definir su uso terapéutico en solitario o con otras terapias.