viernes, 20 de agosto de 2010

Retrasar la digestión de la grasa reduce la sensación de apetito

Científicos del Institute of Food Research (IFR) de Reino Unido han descubierto una nueva vía para luchar contra la obesidad: retrasar la digestión de las grasas hasta el íleo intestinal --una de las secciones finales del intestino delgado-- para inducir en el individuo una sensación de saciedad que reduzca su apetito.
Según los investigadores británicos, al producirse la digestión en esta parte del aparato digestivo se segregan una serie de hormonas que producen saciedad en el individuo. En este sentido, los especialistas del IFR trabajan ya en el desarrollo de un fármaco que permita que las grasas lleguen hasta el íleo intestinal intactas para que sean procesadas en este punto.
"Mucha de la grasa que contienen los alimentos procesados se presenta en forma de emulsión, como en las sopas, el yogur, el helado y la mayonesa; gracias a este trabajo hemos hallado una nueva vía para hacer que las grasas sean digeridas de forma más lenta y además produzcan sensación de saciedad", explica el doctor Peter Wilde, del IFR.
En el estudio, los especialistas averiguaron que la capa proteínica que recubre las emulsiones de grasa era parcialmente rota facilitando su absorción. Para solventar este obstáculo, desde Reino Unido se ha comenzado el desarrollo de proteínas y enzimas que logren estabilizar las emulsiones de lípidos para que puedan llegar hasta el íleo intestinal sin ser digeridas.