sábado, 7 de agosto de 2010

Los bebés prematuros tardíos suelen sufrir más enfermedades respiratorias


Los nacimientos prematuros tardíos están asociados con un mayor riesgo de sufrir enfermedades respiratorias, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Illinois (Estados Unidos), y los Institutos Nacionales del Consorcio de Salud en Seguridad Laboral, que se publica en 'Jama'.
El equipo de Judith U. Hibbard, de la Universidad de Illinois, analizó los datos de más de 200.000 nacimientos y descubrió que, comparando a los niños nacidos a término sin complicaciones, los nacidos entre las semanas 34 y 37 tenían más posibilidades de sufrir enfermedades respiratorias severas. Este riesgo se reducía con el paso de las semanas de edad gestacional en el último periodo pretérmino.
Los nacimientos prematuros tardíos, también llamados nacimientos 'casi a término' por ser de bebés de la 35 ó 36 semana de gestación, suponen el 9,1 por ciento de todos los partos y tres de cada cuatro nacimientos prematuros en Estados Unidos.
Según este trabajo, diversas evidencias sugieren que son prevalentes las enfermedades a corto plazo. Sin embargo, muchos de los datos que respaldan estas evidencias se publicaron hace una década o se referían a un pequeño grupo de población.
Los investigadores de Chicago se propusieron averiguar las actuales tasas de enfermedad respiratoria que se daban entre los bebes prematuros tardíos. Para ello analizaron datos electrónicos de 12 instituciones --19 hospitales-- de todo Estados Unidos, donde se produjeron un total de 233.844 nacimientos entre 2002 y 2008.
Se realizaron gráficos de todos los neonatos con problemas respiratorios admitidos en las unidades de cuidados intensivos para neonatos y los nacidos prematuros tardíos fueron comparados con los bebés nacidos a término en relación con la resucitación, la ayuda para respirar y el diagnóstico de enfermedades respiratorias
De los 19.334 nacimientos prematuros tardíos registrados, un total de 7.055 (36%) fueron admitidos en cuidados intensivos neonatales y 2.032 presentaban problemas respiratorios. De los 165.993 niños nacidos a término, un total de 11.980 (7.2%) fueron ingresados en estas unidades, 1.874 con enfermedades respiratorias.
Constataron que el síndrome de insuficiencia respiratoria (RDS, por sus siglas en inglés), una enfermedad grave de los pulmones que se da en recién nacidos, fue la enfermedad respiratoria más común, apareciendo en el 10,5 por ciento (390) de los nacidos en la semana 34 de gestación, reduciéndose con la edad gestacional hasta el 0,3 por ciento (140/41.764) en la semana 38 de embarazo.
La taquipnea transitoria (respiración rápida) del recién nacido fue la segunda enfermedad respiratoria más común, afectando al 6,4 por ciento (236) en la semana 34, registrando un descenso del 0,3 por ciento (207/ 62,295) en la semana 39.
También se redujeron a partir de la semana 34 la neumonía, del 1,5 por ciento hasta el 0,1 por ciento en la semana 39 y también los fallos respiratorios generales, que pasaron del 1,6 por ciento al 0,09 por ciento en la semana 40. El porcentaje de niños con enfermedades respiratorias se redujo significativamente a medida que la edad gestacional aumentaba hasta las semanas 39 a la 40.
Análisis adicionales demostraron que, en los neonatos nacidos en la 34 semana de embarazo, las posibilidades de sufrir RDS se multiplican por 40, un riesgo que descendía con cada semana más de gestación hasta la semana 38.
Según apuntan estos autores, "incluso en la semana 37 de embarazo, las probabilidades de RDS eran todavía tres veces mayores que las de aquellos que nacieron en la semana 39 ó 40 de gestación". "Similares patrones se observaron en la taquipnea transitoria de los recién nacidos, en la neumonía, en la necesidad de ventilación estándar o continuada y en los fallos respiratorios", indicaron.
"Sugerimos que futuros estudios se centren en las indicaciones para los nacimientos prematuros tardíos, ya que sólo una comprensión más completa de las razones por las que aumentan estas tasas de nacimientos prematuros tardíos podría ayudar a los médicos a realizar intervenciones saludables que hagan descender la morbilidad respiratoria en los neonatos", concluyeron.