miércoles, 4 de agosto de 2010

Las consultas en la farmacia por quemaduras solares y domésticas son las más frecuentes en verano‏


La piel es una de las zonas más sensibles del organismo y en verano está más expuesta a las radiaciones solares. De hecho, las consultas sobre quemaduras solares o domésticas, deshidratación, irritación o alergias son frecuentes en la oficina de farmacia en esta época del año. Por ello, a pesar de las recomendaciones médicas que insisten en la importancia de proteger e hidratar la piel en los meses de verano, las lesiones epidérmicas se repiten año tras año.

Las más habituales en verano son las quemaduras solares y domésticas, que normalmente son de grado I (las más superficiales y más leves), que afectan a la capa córnea de la epidermis y se manifiestan en formar de eritema muy sensible al tacto, debido a la irritación de las terminaciones sensitivas, sin ampollas, y la superficie palidece a la presión más suave. Si se produce una quemadura de este tipo, se aconseja utilizar una crema o loción que hidrate, refuerce los mecanismos naturales de la epidermis y estimule la regeneración natural de la piel agredida, como las emulsiones que contienen Dexpantenol, sustancia activa de Bepanthol®.


--Consejos para mantener la piel sana en verano:

-Beber líquidos en abundancia para mantener la piel hidratada.

-No exponerse directamente al sol en las horas centrales del día.

-Utilizar un factor de protección solar adecuado a cada tipo de piel.

-Aplicar el protector solar 30 minutos antes de la exposición al sol y volver a aplicar cada 2 ó 3 horas.

-Hidratar la piel a diario especialmente tras la exposición al sol con cremas o lociones que proporcionen un efecto refrescante y calmante inmediato y que favorezcan la regeneración natural de la piel.