martes, 24 de agosto de 2010

Ingesta de líquidos en los ancianos: empezar con medio litro en ayunas


En el reciente congreso de SEMER, celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao , el Instituto Tomás Pascual Sanz para la Nutrición y la Salud patrocinó una mesa redonda sobre la Rehidratación y los Micronutrientes Funcionales en los Ancianos. Los doctores Alberto López Rocha, Rafael Jiménez e Ibón Alonso fueron los encargados de exponer los estudios desarrollados por sus respectivos equipos. El presidente de SEMER, el Dr. Alberto López Rocha, expuso sus teorías sobre la rehidratación oral en el anciano, recordando que el agua que mejor se absorbe es la que se toma en ayunas al levantarse. Puede ser hasta medio litro y , si se prefiere, en forma de infusión, a intervalos, durante un espacio de veinte minutos. Ello permite, además, arrastrar secreciones producidas durante la noche y facilitar la evacuación del intestino.

La cantidad total diaria de agua que se recomienda ingerir es de tres litros para un anciano de unos 65 kilos de peso ( 45 mililitros por kilo y día ). Y mejor, realizando este aporte de líquidos fuera de las comidas , ya que el líquido tomado durante la ingesta de alimentos puede alterar el pH del estómago, con digestiones más pesadas, provocando el paso de los alimentos al duodeno sin la necesaria detención en el estómago. El Dr. Rocha citó los principales efectos que produce en el organismo la falta de líquidos, tales como deshidratación, trastornos cardiovasculares, alteraciones del tubo digestivo, debilidad ósea, problemas renales, hepáticos o cerebrales. Antioxidantes y prebióticos en la vejez En la mesa redonda organizada por el Instituto Tomás Pascual Sanz también participó, el Dr. Rafael Jiménez, Catedrático de Fisiología Facultad de Farmacia de la Universidad de Salamanca, quien destacó la importancia que tiene en la vejez, especialmente en personas con alguna actividad física, el suplemento diario y prolongado de antioxidantes, bien por medio de alimentos funcionales o por medio de vitaminas. Por su parte, el Dr. Ibón Alonso, miembro del Departamento de I+D+i del Grupo Leche Pascual, destacó que el consumo prolongado de alimentos prebióticos por ancianos produce un significativo incremento de la población bacteriana bifidogénica del colon, lo que se traduce en mayor bienestar gastrointestinal.