jueves, 19 de agosto de 2010

El Instituto de Obesidad alerta de las consecuencias derivadas del consumo de chucherías y bollería industrial entre los menores


El cambio en los hábitos de ocupación del tiempo libre, un mayor uso de las nuevas tecnologías, o la pérdida de valores en lo que a cultura alimenticia se refiere, vienen provocando durante los últimos años un aumento de la obesidad y el sobrepeso infantiles. Así, hoy en día, uno de cada tres niños se encuentra por encima de su peso ideal en nuestro país, cifra a la que también contribuye, de forma importante, el elevado consumo de chucherías y bollería industrial.

En este sentido, el Instituto de Obesidad quiere hacer público su rechazo al consumo indiscriminado de este tipo de productos, apoyando la medida proyectada por el Ministerio de Sanidad para el próximo curso de prohibir la venta en los colegios de bollería, chucherías, aperitivos y refrescos. De hecho, algunos estudios sitúan en unos 4 kilos al año el incremento de peso que pueden llegar a provocar estos productos dado su alto contenido en grasas y azúcares.

Así, cabe recordar aquí que tanto las chucherías como la bollería industrial o los refrescos son productos hipercalóricos que provocan, si se consumen en cantidades desproporcionadas, un exceso de glucosa en sangre que se transforma en grasa. Sobre esta base, convertir consumos esporádicos en hábitos diarios llevará aparejado, inexorablemente, un aumento de peso.

Además, las golosinas tienen un valor nutritivo casi nulo, hallándose constituidas, básicamente, por azúcares simples de rápida asimilación, aditivos y colorantes artificiales. Según un estudio de la Sociedad Andaluza de Pediatría, casi la mitad de los niños españoles toma golosinas al menos una vez por semana, y uno de cada tres consume a lo largo del día dulces o chucherías.

Estos y otros factores contribuyen, sin duda, al incremento de menores con sobrepeso, que ha pasado del 5% a más del 30%. Asimismo, en estos momentos un 10% de menores son obesos, mientras que los últimos informes arrojan un incremento de peso por encima de los cinco kilos en los niños de hoy con respecto a los de hace tres décadas.

Por todo ello, desde el Instituto de Obesidad se recomienda no sólo una mayor vigilancia en las ingestas de este tipo de alimentos, sino también una estrategia global que incluya la atención de los hábitos de vida de los menores, poco saludables hoy en día.

Una buena alimentación pasaría, en primer lugar, por un desayuno completo y equilibrado, complementado a lo largo del día por una dieta que incorpore productos frescos de origen vegetal –caso de frutas y verduras-, pescados, productos lácteos, cereales y agua. Todo ello sin olvidar un ejercicio físico que se adecúe a las necesidades del menor y alcance una reducción del sedentarismo infantil arraigado en nuestra sociedad.

El doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad, es Licenciado en Medicina y Cirugía, especialista en Cirugía General Digestiva y Trasplante de Órganos, médico adjunto de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid, Universidad Autónoma de Madrid. Galardonado con el Premio Extraordinario de Licenciatura por la Universidad Complutense de Madrid, realizó su formación post graduada en Israel, Suecia, Canadá y los Estados Unidos. Asimismo, es uno de los pioneros en la utilización de Balones Intragástricos para tratamiento de la obesidad en España, implantando más de 1.000 en los últimos cinco años, con muy buenos resultados. Además, ha realizado más de 500 intervenciones de cirugía bariátrica.