viernes, 6 de agosto de 2010

El Hospital Regional de Málaga mejora la braquiterapia para el tratamiento del cáncer de próstata

Las Unidades de Gestión Clínica de Urología y Oncología Radioterápica, junto con el Servicio de Radiofísica Hospitalaria del Hospital Regional de Málaga, han mejorado la técnica del tratamiento del cáncer de próstata con braquiterapia con la incorporación de un planificador intraoperatorio que permite la administración de una dosis más ajustada y efectiva de las semillas radiactivas, a la vez que un mayor control en el momento de la implantación en quirófano.
La braquiterapia de próstata es el tratamiento radioterapéutico del cáncer mediante semillas radiactivas en el interior de la próstata que las Unidades de Gestión Clínica de Urología y Oncología Radioterápica, junto con el Servicio de Radiofísica Hospitalaria incorporaron en julio del 2002, siendo entonces el primer centro del Sistema Sanitario Público de Andalucía en ofrecer esta terapia. Desde entonces 394 pacientes con cáncer de próstata se han tratado con esta técnica.
Las semillas radiactivas -de Yodo 125- se implantan en el interior de la próstata, utilizando para ello agujas muy finas. El tratamiento es intratumoral, pues actúa directamente en el tumor dentro de la próstata, y supone la implantación de entre 50 a 85 semillas.
La técnica se realiza en quirófano bajo control ecográfico, sobre un estudio previo de planificación que indica a los especialistas las dosis adecuadas y los lugares donde deben quedar alojadas las fuentes radiactivas para conseguir la mayor efectividad. Posteriormente, al mes del implante, se realiza un escáner de control para valorar la evolución del tratamiento.
Desde el mes de abril, y en la misma línea de tratamiento, los tres servicios clínicos implicados han incorporado una innovación técnica que mejora el control de la efectividad de la braquiterapia. Se trata de un planificador que, a tiempo real, es decir al mismo tiempo que en quirófano se realiza el implante de las semillas en la próstata, va capturando y comprobando la actividad de éstas y la distribución de dosis.
El cálculo realizado por el planificador indica a los urólogos, oncólogos y físicos la actividad y zona de irradiación de las semillas una vez implantadas en la próstata, y en el mismo acto permite modificar el tratamiento implantando las que son necesarias para cubrir toda la zona afectada por el tumor, optimizando así el tratamiento.