miércoles, 11 de agosto de 2010

El Hospital Regional de Málaga inicia el tratamiento de lesiones cerebrales mediante radiocirugía


Profesionales de las Unidades de Gestión Clínica de Oncología Radioterápica y Neurocirugía, y del Servicio de Radiofísica Hospitalaria han realizado el primer tratamiento no quirúrgico de una lesión cerebral mediante la técnica de radiocirugía, en el Hospital Regional de Málaga.
Esta nueva técnica terapéutica de radioterapia externa se ha podido llevar a cabo por primera vez en el centro sanitario gracias al nuevo acelerador lineal instalado este año, y ha supuesto una inversión de 1.500.000 euros.
La radiocirugía está indicada en el tratamiento de malformaciones arteriovasculares y en lesiones tumorales de pequeño tamaño –en torno a 3 o 4 cm. como máximo- situadas en áreas poco accesibles para la cirugía convencional o que suponen un elevado riesgo quirúrgico debido a su localización, generalmente en áreas funcionales sensitivas y motoras críticas, como las del lenguaje o del movimiento.
Las indicaciones más frecuentes de la radiocirugía son las metástasis cerebrales, malformaciones arteriovenosas craneales, y tumores cerebrales benignos, como neurinomas y adenomas de hipófisis. Dependiendo del diagnóstico, el tratamiento persigue el control del crecimiento de la lesión en la patología tumoral o el tratamiento curativo en las malformaciones arteriovenosas craneales.
El tratamiento con radiocirugía presenta una mejor tolerancia por parte del paciente, ya que a dosis muy altas, la tecnología permite adaptar y modular la radioterapia reduciendo el campo de actuación y protegiendo órganos críticos próximos.
La técnica permite irradiar la lesión con mayor precisión y exactitud que la radioterapia convencional, al mismo tiempo que se minimizan los efectos secundarios, ofrece mayor seguridad y hace posible aumentar la ventana terapéutica, es decir, a igual dosis produce menos toxicidad y a igual toxicidad se puede dar mayor dosis.
La radiocirugía se realiza en régimen de mínima hospitalización –sólo 24 horas- y conlleva una serie de ventajas respecto a la neurocirugía convencional. Se eliminan los riesgos que suponen una intervención quirúrgica, riesgos anestésicos y la hospitalización en planta –que se reduce de 10 días de media a 24 horas-, así como el ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos y el tiempo de recuperación asociado a la cirugía convencional. Así, las complicaciones son poco frecuentes y los pacientes se incorporan a su vida cotidiana, familiar y social en 24 horas.
Al alta, los pacientes deben continuar en seguimiento en consulta externa para control clínico y radiológico por parte de Neurocirugía.
Un Comité multidisciplinar de Radiocirugía formado por especialistas de Neurocirugía, Oncología Radioterápica, Radiofísica Hospitalaria y Neurorradiología valora y selecciona los paciente subsidiarios de este tratamiento.
Con la incorporación de esta nueva opción terapéutica se ofrece a la población nuevas y mejores prestaciones sanitarias conforme al marco de actuaciones del II Plan Integral de Oncología de Andalucía de la Consejería de Salud.