martes, 3 de agosto de 2010

El Hospital Regional de Málaga imparte un programa de educación para la salud a personas con enfermedades inflamatorias crónicas


El servicio de Reumatología del Hospital Regional de Málaga ha impartido seis talleres de educación en autocuidados dirigidos a personas con artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y espondilitis anquilosante con el objetivo de fomentar el autocuidado y afrontar mejor la enfermedad.
En el programa educativo, realizado durante los meses de abril y mayo en el Hospital Civil y coordinado por una enfermera, han participado un centenar de personas, entre pacientes y familiares.
En los talleres se abordan los aspectos básicos de cada patología y tienen como objetivo principal mejorar la implicación del paciente en el cuidado de su enfermedad, ya que en las enfermedades reumáticas crónicas –como en otras- el autocuidado, la independencia, afrontar de forma eficaz la enfermedad y conocer la misma son claves para obtener los mejores resultados de salud.
La mayoría de los pacientes sufren discapacidad debida a la inflamación, al dolor y al daño articular, pero también por otras enfermedades asociadas o concomitantes y factores psicosociales que condicionan en gran medida el grado de respuesta a los tratamientos.
Dentro de un programa estructurado de educación para la salud, esta actividad forma parte de un proyecto de investigación cuyo objetivo es conocer la utilidad de las intervenciones educativas en el manejo de la enfermedad y fomento del autocuidado en pacientes con artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y espondilitis anquilosante.
Los pacientes son seleccionados de forma aleatoria de entre los diagnosticados de estas tres patologías por el Servicio de Reumatología del Hospital Regional, y participan de forma voluntaria.
Previa a la intervención educativa y al mes de haber finalizado el taller, los pacientes que participan en el estudio cumplimentan una serie de cuestionarios que, una vez valorados, van a dar información a los profesionales de la efectividad de la intervención.
Así, cumplimentan la encuesta sobre estado de salud (SF-36), junto con un test de calidad de vida, otro para conocer la coexistencia de otras enfermedades –test de comorbilidad-, un cuestionario sobre el afrontamiento ante el dolor y otro para conocer el grado de capacidad funcional de los pacientes.
El test de calidad de vida mide cómo el estado de salud influye en la percepción subjetiva del estado general de bienestar para realizar las tareas cotidianas que son importantes para los pacientes.
Las enfermedades inflamatorias en cuyo origen intervienen mecanismos inmunológicos tienen graves consecuencias para la salud y la independencia de las personas además de ocasionar un elevado coste sanitario y social.
Los profesionales se plantean si una intervención educativa precoz, tras el diagnóstico de la enfermedad, puede mejorar la calidad de vida relacionada con la salud, la percepción del dolor, e incluso, los aspectos clínicos de la enfermedad.
El objetivo de este proyecto es, por tanto, mejorar la atención a estos colectivos de pacientes con una atención multidisciplinar entre reumatólogos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, etc., orientando las acciones hacia la mejora de la comunicación e información al ciudadano, proporcionando la información necesaria para que las personas puedan tomar decisiones sobre su salud.