miércoles, 28 de abril de 2010

Las mujeres con Artritis Reumatoide también celebran el Día de la Madre‏


Este domingo se celebra el Día de la Madre y algunas mujeres, además de ser madres, son heroínas. Las pacientes con Artritis Reumatoide se enfrentan cada día a los problemas que les ocasiona su enfermedad, como no poder coger a sus hijos en brazos, ni bañarles, ni poder sentarse en el suelo para jugar. "Dar el pecho a mis bebés era demasiado difícil porque no podía ni sujetarlas en brazos" dice Lola Gómez, paciente con AR y madre de dos niñas. "Además, nunca pude bañarlas sola y, por las noches, cuando lloraban, tenía miedo de cogerlas... pero nunca pasó nada y estoy muy feliz de haber tenido a mis dos hijas", añade.

La AR es una enfermedad autoinmune, crónica y altamente discapacitante que afecta a 250.000 personas en nuestro país y, en mayor medida, a la población femenina. Además, la padecen sobre todo adultos jóvenes, con edades comprendidas entre los 25 y los 55 años.

Esta patología provoca un enorme deterioro de la calidad de vida del paciente, que repercute también en su familia y en todo su entorno. Para minimizar el impacto de la enfermedad y evitar que se produzcan daños irreversibles es fundamental que sea detectada en los estadios más tempranos posibles y que el paciente inicie rápidamente un tratamiento adecuado.

Los nuevos fármacos biológicos han conseguido que se pueda tener un mayor control de los síntomas de la enfermedad, y en un gran número de casos han logrado detener la progresión, lo que conlleva la posibilidad de recuperar parte de la normalidad en las actividades cotidianas y mejorar la calidad de vida de los pacientes con Artritis Reumatoide. "El tratamiento con un medicamento biológico me ha reducido el dolor y la inflamación en las manos, lo que hace que me sienta mejor y que pueda trabajar dentro y fuera de casa", afirma Lola Gómez.


--Las dificultades del día a día
La AR es una enfermedad que, desde el momento del diagnóstico, cambia la vida de las personas en todas sus parcelas: personal, social, económica... La calidad de vida se ve muy deteriorada. Los síntomas o aspectos que afectan de forma más negativa son el dolor, el cansancio y la pérdida de funcionalidad. El dolor está muy presente y los afectados lo describen como muy intenso y limitante; tanto que obliga a variar y suspender actividades previstas y condiciona el día a día del paciente. "La AR reduce la fortaleza física. Actividades como jugar con mis hijas, realizar excursiones, hacer deporte con ellas o incluso cogerlas en brazos, las hacía pensando en las limitaciones que tengo, y pensando en las consecuencias que este pequeño gran esfuerzo podría tener en los días siguientes", añade Lola Gómez. Incluso ahora, cuando sus hijas ganan alguna competición deportiva, "lo que más me angustia es no poder aplaudirles, pero nada evita que grite para animarles", afirma.

-Ser madre tras el diagnóstico de AR
Las pacientes de AR no tienen más problemas de fertilidad que la población general, sin embargo, tienen una menor tasa de maternidad que las sanas, debido principalmente a una decisión personal por las limitaciones que conlleva la enfermedad. "Cuando me diagnosticaron la enfermedad pensé en no tener hijos o, en todo caso, adoptarles, pero finalmente me decidí a quedarme embarazada, y ha sido una experiencia maravillosa", asegura Lola.

Curiosamente, la Artritis Reumatoide mejora en la mayoría de las pacientes embarazadas, lo que se relaciona con diversos cambios inmunológicos que se producen durante la gestación, aunque suelen presentar un brote de la enfermedad algunos meses después del parto.

"Estoy muy orgullosa y muy feliz de tener a mis dos hijas", afirma Lola Gómez, quien volvería a pasar por ambos embarazos para poder ver crecer a sus niñas.

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