viernes, 26 de marzo de 2010

España: el trasplante renal de donante vivo se ha multiplicado por diez en los últimos ocho años


Cada año, entre 2.200 y 2.400 españoles reciben un nuevo riñón. Se trata del trasplante más frecuente en nuestro país, seguido del de hígado (1.099), corazón (274) y pulmón (219). Aunque el 90% de las donaciones siguen procediendo de donante cadáver, en los últimos ocho años se ha multiplicado por diez el trasplante de riñón de donante vivo. "Esto ha sido posible gracias al empleo de técnicas menos invasivas para extraer los órganos. La nefrectomía laparoscópica ha supuesto una revolución, ya que la recuperación del receptor se produce en menos de la mitad de tiempo y, por lo tanto, la vuelta al trabajo es igualmente en la mitad de tiempo. Por otro lado, la cicatriz y su mejora estética es realmente buena y no tienen nada que ver con las técnicas antiguas", afirma el doctor Antonio Alcaraz Asensio coordinador del Grupo de Trasplantes de la Asociación Española de Urología (AEU) celebró en Sevilla su XIV Reunión Nacional.
Por su parte, el presidente de la AEU, el doctor Humberto Villavicencio, señala que ha llegado el momento de que esta opción terapéutica sea potenciada una vez conocidas las ventajas que proporciona al receptor, a los pacientes que están en lista de espera y a la sociedad en general. "Al cabo de años de utilizar ambas técnicas se han obtenido unos resultados superiores en cuanto a supervivencia del injerto y a la vida del paciente en el implante de donante vivo sobre el de cadáver. Esto nos lleva a proclamar la necesidad de recurrir a esa vía de donación cuyos beneficios explican que sea recomendada por las guías clínicas europeas y que en la actualidad sea la mejor opción para el tratamiento de la insuficiencia renal crónica", añade.


--Necesidad de donante vivo
Aunque las altas tasas de donación permiten hablar de la sociedad española como de una población altamente altruista, el cambio que ha experimentado en los últimos años el perfil del donante hace cada vez más necesario la donación procedente de vivo. "Hace 20 años el perfil era el de un donante traumático, por lo general un joven o adolescente que fallecía en accidente de tráfico. Eso ha cambiado y actualmente dos tercios de los donantes ya no son de este subgrupo de edad sino que son mayores de 50-60 años. Este cambio supone que se trasplanten riñones que no son tan adecuados para un receptor joven", advierte el doctor Villavicencio.
Otra consecuencia de esta nueva situación radica en que si bien para la gente mayor la lista de espera no es grande, no sucede lo mismo para los pacientes jóvenes. "En estos últimos casos es donde el donante vivo resulta fundamental y más cuando se sabe que el tiempo de espera en diálisis es un factor pronóstico para determinar cómo va a funcionar el riñón a trasplantar", subraya el doctor Alcaraz. "Otra fuente de obtención de órganos –añade- son los de donantes a corazón parado, en los que la causa de muerte no es por traumatismo craneoencefálico sino por parada cardiaca".
Lo más frecuente es que tipo de donaciones se lleve a cabo entre familiares, sobre todo de padres a hijos, y aunque era menos común, cada vez es más habitual la donación entre parejas, ya que constituyen un tercio de los realizados en España. La tasa de supervivencia es muy alta en este tipo de trasplante. Los pacientes trasplantados tienen una esperanza media de vida mayor que los pacientes en diálisis, que están en torno a los 13-14 años de media. Durante el primer año del trasplante, la tasa de supervivencia supera el 97%; la del injerto en el primer año oscila entre el 92% y el 94%; a los cinco años se sitúa en el 80%; y pasada una década es del 70%.


--Líneas futuras
Otro de los aspectos abordados en el marco de la XIV Reunión del Grupo de Trasplantes es la aplicación de nuevas técnicas, cada vez menos agresivas para el paciente. "A nivel técnico, los principales avances son las intervenciones que denominamos NOTES-Natural Orifice Transluminal Endoscopic Surgery-, que aún están en fase de experimentación. Se utilizan los orificios naturales del cuerpo para extraer el riñón. Otro avance es el trasplante de riñón por vía laparoscópica, que asimismo se encuentra en fase experimental".
Por otra parte, los expertos debatirán en este encuentro la necesidad de llegar a unos criterios básicos de actuación para admitir un riñón para trasplante. "Se trata, en definitiva", explica el doctor Alcaraz, "de establecer unos criterios que nos permitan obtener las máximas garantías en la función renal del órgano trasplantado, máxime cuando cada día nos enfrentamos a pacientes más añosos y con más riesgo de comorbilidad".


--Trasplante cruzado
El doctor Villavicencio enfatiza que bajo los auspicios de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), España inició en el 2009 un programa de trasplante renal cruzado, el cual permite intercambiar órganos entre parejas donante-receptor que no eran compatibles por grupo sanguíneo o que tenían una prueba cruzada positiva.


--Donación altruista: una nueva fuente de órganos
La ONT está ultimando los detalles para regular las donaciones altruistas, inéditas hasta ahora en España, para que cualquier persona que desee donar un órgano a un desconocido pueda hacerlo. "Por la experiencia que ya conocemos de Estados Unidos, donde ya se hace desde hace tiempo, el número de órganos que se consigue por esta vía es muy pequeño. Se trata de dar salida a la inquietud de algunas personas que se sienten solidarias y quieren hacerlo, pero no creo que esto evite el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes. En España tenemos suerte, ya que esto está absolutamente controlado y nuestra legislación persigue el tráfico de órganos", concluye el doctor Alcaraz.