viernes, 26 de febrero de 2010

El 15% de la población sufre algún episodio depresivo a lo largo de su vida

El quince por ciento de la población padece algún episodio depresivo a lo largo de su vida. A raíz de esa evidencia científica se ha organizado el XVIII Curso de actualización en Psiquiatría que, bajo el título Los trastornos depresivos a la luz del progreso en psiquiatría, se celebrará durante los días 4 y 5 de marzo de 2010 en el Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz con la colaboración del Hospital Psiquiátrico de Álava, el Hospital Santiago Apóstol y la Sociedad Vasco-Navarra de Psiquiatría.
Tal y como afirma Miguel Gutiérrez, codirector del XVIII Curso de actualización en psiquiatría y catedrático de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco, que congregará "la depresión puede ser de tipo reactivo, ante un suceso externo que ocasiona tristeza o endógena, en cuyo caso la persona se deprime sin existir una causa externa. Una tercera postura es la que considera que en una depresión pueden estar implicados ambos factores, tanto endógenos como exógenos, en distintas proporciones en los distintos pacientes".
Así las causas de la depresión "son el resultado de la acción de varios factores químicos, hormonales, genéticos o psicosociales, es decir, el entorno en el que una persona crece y vive". En lo que se refiere a los factores químicos desencadenantes, Miguel Gutiérrez asume que "las causas básicas de la depresión están asociadas a anormalidades en la liberación de ciertos neurotransmisores importantes. En el caso de la depresión, se ven alterados la serotonina, íntimamente relacionada con la emoción y el estado de ánimo; la acetilcolina, responsable de muchas de la estimulaciones musculares, y presente en la programación del sueño; y las catecolaminas, entre ellas la dopamina, que interviene en el deseo y en la sensación de placer, la noradrenalina, capaz de poner en "alerta máxima" el sistema nervioso, y la adrenalina".
En cuanto a los orígenes hormonales, la depresión se asocia con "alteraciones en el funcionamiento de las glándulas hipotálamo e hipófisis (que se encuentran en el cerebro) y las glándulas suprarrenales, que se encuentran sobre los riñones. Las anomalías de la función de la glándula tiroides también se han relacionado con los trastornos del estado de ánimo, ya que el hipotiroidismo a veces da la cara como un síndrome depresivo. Como en el caso anterior existiría en ciertos casos de depresión una mala regulación de la secreción hormonal de estas glándulas".
Redondea esta cuestión "las hormonas femeninas, los estrógenos y la progesterona, jueguen un papel en la depresión. Los niveles anormales de determinadas hormonas del estrés y del crecimiento también pueden desempeñar un papel fundamental en el desencadenamiento de la depresión".
Existe, a su vez, una predisposición genética a la depresión "que no implica que se padezca la enfermedad sino que existe la posibilidad. Algunos tipos de depresión tienden a afectar miembros de la misma familia, lo cual sugeriría que se puede heredar una predisposición biológica. Esto parece darse en el caso del trastorno bipolar".
Asimismo, puntualiza Miguel Gutierrez, "la depresión puede ser la consecuencia o respuesta a determinadas situaciones traumáticas como la pérdida de un ser querido, enfermedad, divorcio o ante situaciones de fuerte estrés. Obviamente, en la gestación de la depresión también influyen ciertos patrones de comportamiento como la inseguridad en el carácter, la baja autoestima y la ansiedad. Los trastornos de inseguridad o de ansiedad, suelen originarse en la infancia, bien por un conflicto puntual o por un ambiente familiar en el que el sujeto ha sido privado de afecto, ha sido sobreprotegido o ha tenido que vivir circunstancias traumáticas".

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