lunes, 31 de agosto de 2009

Neumólogos españoles viajrán a Nicaragua para atender a pacientes asmáticos y con EPOC y formar a médicos locales

Nicaragua, con 5,5 millones de habitantes, es el segundo país más pobre de toda Latinoamérica. Escasean los recursos básicos para cubrir las necesidades sanitarias de su población y, por si fuera poco, las condiciones ambientales e higiénicas existentes favorecen la aparición de enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC, patologías que provocan una alta morbi-mortalidad entre los más necesitados. Por ello, varios neumólogos becados por la Fundación AstraZeneca acudirán en breve a este país con el fin de formar a médicos nicaragüenses y atender a estos pacientes en la Unidad Respiratoria de Ciudad Sandino, ciudad aledaña a Managua. Esta iniciativa solidaria se enmarca dentro del proyecto ‘Respira Solidaridad", puesto en marcha recientemente por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Fundación AstraZeneca.
Isabel Blanco, neumóloga del Hospital Clínico de Barcelona, ya es toda una experta en la materia. En 2008 viajó a Nicaragua y en breve lo hará de nuevo gracias a la beca que le proporciona la Fundación AstraZeneca durante el periodo de un mes. "Esta vez, junto con 4 compañeros más, trataremos de trabajar de forma coordinada para atender a todos aquellos pacientes que lo necesiten y proporcionar el máximo de información posible", afirma.
En Nicaragua, alrededor del 25% de la población infantil sufre asma y entre los adultos la prevalencia es también muy alta. Además, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) cursa con un elevado porcentaje de morbi-mortalidad, así como otras alteraciones ventilatorias obstructivas. Asimismo, la tuberculosis y la neumonía son patologías infradiagnosticadas que causan un gran número de víctimas cada año. "No hay apenas tratamientos para estas enfermedades y el resultado es una mortalidad precoz, ya que la esperanza de vida está en torno a los 55-60 años", explica Blanco.

Con el fin de solventar parte de esta situación, la beca se ha dividido en cuatro actividades diferentes. En primer lugar, los neumólogos becados darán asistencia en la Unidad Respiratoria de Ciudad Sandino a todos aquellos que acudan con problemas obstructivos de la vía aérea o afecciones infecciosas. Asimismo, visitarán la capital de Nicaragua, Managua, y realizarán consultas externas. En tercer lugar, viajarán por distintas ciudades del norte, centro y sur del país y aportarán formación especializada a los distintos médicos locales residentes en centros de salud y hospitales, en forma de clases teóricas y talleres prácticos. Por último, aprovecharán también estos viajes para visitar pacientes con determinados problemas respiratorios, proporcionar fármacos a los más necesitados y llevar a cabo estudios con espirometrías.
Pero, ¿por qué hay una prevalencia tan elevada de enfermedades respiratorias? "La mayor parte de la gente vive en chabolas, donde el suelo es de tierra y el techo de palma, por lo que el polvo se acumula en enormes cantidades; además se cocina dentro de ellas, lo que provoca un gran humo que hasta deja las paredes negras, porque no hay chimenea u otro tipo de ventilación… en resumen: la precariedad de las casas y la mezcla de polvo, humedad y contaminación es una combinación que favorece estas patologías", manifiesta Blanco.

-Escasez de recursos
Otro de los problemas que afecta a la mayor parte de los pacientes con asma o EPOC es la escasez de fármacos combinados y su coste excesivo en las farmacias. "La seguridad social de allí sólo proporciona el tratamiento durante un tiempo determinado, por lo que cuando los asmáticos sufren agudizaciones intentan no utilizar mucho el medicamento para que les dure más; esto produce que, con el tiempo, las agudizaciones sean peores y la inflamación permanezca más tiempo en la vía aérea", expone esta neumóloga, quien lamenta que una enfermedad como el asma esté causando tantas víctimas.
Blanco prevé que la Unidad Respiratoria pueda atender a mucha gente, debido a la buena inversión realizada en medios, pero señala que aún falta formar a los médicos nicaragüenses, quienes no tienen apenas especialización, y reforzar el papel de la enfermera, que es casi inexistente. "Un problema añadido es que sólo hay un espirómetro en toda Nicaragua, se necesitarían algunos más, así como boquillas para realizar las espirometrías y filtros para que no haya paso de microorganismos", apunta.
En el contexto del Día Mundial de la Solidaridad, esta neumóloga aboga por la puesta en marcha de este tipo de proyectos en países subdesarrollados. "Se salvan muchas vidas, aunque siempre y cuando las iniciativas se desarrollen de forma periódica y continuada en el tiempo, de esta manera se aporta la medicación necesaria y se facilita su acceso a la población", explica. Asimismo, añade, es fundamental formar bien a los médicos y conseguirles aparatos para que puedan diagnosticar, identificar y tratar a sus pacientes: todo ello es lo que aumenta la supervivencia y mejora la calidad de vida.
"Aún queda mucho por hacer, por lo que se sigue necesitando a gente motivada y con ganas de trabajar en situaciones así, en las que existe mucha desigualdad pero donde podemos aportar nuestros conocimientos y beneficiar a poblaciones tan necesitadas y pobres como ésta", concluye Blanco.

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