lunes, 13 de julio de 2009

Los médicos recomiendan extremar el control en los enfermos crónicos y ancianos ante la subida de las temperaturas

Teniendo en cuenta la subida de temperaturas anunciada para los próximos días, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que representa a cerca de 20.000 profesionales de Atención Primaria, ha colgado en su página web, en la sección dedicada a la población general (www.semfyc.es/tucentrodesalud), un documento con recomendaciones para prevenir los efectos de un calor excesivo. Además de las recomendaciones para la población general, semFYC advierte que hay que extremar la precaución en los ancianos y enfermos crónicos, así como en los pacientes encamados y en los que toman determinados fármacos, en los menores de cuatro años, en los que padecen alguna enfermedad mental y en los obesos.
Entre los enfermos que requieren un especial seguimiento debido a los efectos secundarios de los medicamentos que consumen están los pacientes que sufren: demencia o Alzheimer; parkinson; depresión u otras enfermedades mentales; hipertensión y diabetes; enfermedades del corazón e insuficiencia renal crónica.
Entre los fármacos que el médico debe tener en cuenta, figuran los diuréticos (para aumentar la cantidad de orina), antihistamínicos (alergias), anticolinérgicos (depresión, parkinson, etc), betabloqueantes (hipertensión), fenotiazinas (trastornos mentales). El abuso de sustancias tóxicas como el alcohol y la cocaína también aumenta el riesgo.

-Las pautas para los profesionales en esta materia recomiendan:
Vigilar el estado general de los pacientes
Promover medidas higiénico-dietéticas (refrigeración, ventilación, hidratación)
Evaluar la medicación que toma el paciente, incluida la automedicación.
Ajustar las dosis de fármacos, evitar los fármacos de vida media larga o que se acumulen y procurar dar el menor número de fármacos posibles.
Nunca retirar o disminuir el tratamiento farmacológico sin evaluar el riesgo-beneficio
Identificar los medicamentos que pueden alterar la adaptación del organismo al calor
Evitar medicaciones inadecuadas como algunas benzodiacepinas o los AINES
Recomendar al paciente no tomar ningún medicamento sin prescripción médica
Atención Domiciliaria
En el documento de semFYC se advierte al profesional que debe tener en cuenta una serie de factores cuando realice una visita a domicilio:
Asegurarse de que los cuidadores de personas mayores y enfermos incapacitados deben realizar un seguimiento de su estado de salud al menos 2 veces al día.
La vivienda debe estar acondicionada de forma adecuada: protección del sol (cortinas, persianas, etc.), mantener una temperatura inferior a 28º C y tener un un frigorífico con bebidas.
La ropa de las personas mayores debe ser ligera y cómoda y la ropa de cama se debe cambiar con frecuencia.
Confirmar que los cuidadores conocen las medidas de prevención y los teléfonos de contacto por si surge algún problema.
Indicar a los cuidadores de que deben contactar con el médico de familia si observan en el paciente algún cambio en su comportamiento habitual, si sufren problemas de sueño, cefaleas, vértigos, fatiga, sensación de malestar, dificultades para el movimiento, náuseas, vómitos, diarrea, discurso confuso…
Aconsejar que se acuda a un centro de salud ante los primeros síntomas de malestar en el paciente para que el médico pueda ajustar la dosis adecuada de fármaco.

-Recomendaciones para la población
Beber mucho líquido, protegerse del sol, ventilar adecuadamente los espacios, prestar atención a las personas más frágiles como niños y ancianos y, en definitiva, actuar con sentido común sin confiarse en exceso son las claves para prevenir las consecuencias de la ola de calor. Entre las recomendaciones dirigidas a la población, se destaca que la mejor manera de evitar las posibles consecuencias de este fenómeno atmosférico es conocer cuáles son los riesgos y actuar de manera anticipada para prevenirlos. Las situaciones de mayor riesgo son:
Que la temperatura ambiental sea superior a los 36 grados, mantenida durante varios días seguidos.
Alta humedad en el ambiente, que origina sensación permanente de piel mojada.
Los días con escaso viento que dificultan la ventilación.
Habitar en viviendas muy calurosas, situadas en pisos altos y que tienen dificultades para su ventilación o que no disponen de aire acondicionado.
Realizar ejercicio físico o trabajos pesados expuestos (albañiles, agricultores, etc) durante muchas horas a un exceso de calor.

-Principales medidas de prevención:
Consumo de líquido: beber de manera abundante, a pesar incluso de no tener sensación de sed, a lo largo de todo el día.
Consumo de alimentos: evitar comidas grasas y demasiado abundantes y aumentar la ingesta de ensaladas, frutas y verduras para reponer las sales minerales que se pierden con el sudor.
Acondicionamiento de la casa: evitar la entrada del sol y el calor. Con ese fin deben mantenerse las persianas bajadas e incluso cerrar las ventanas si el aire de la calle es muy caliente. Cuando llegue la noche hay que procurar subir todas las persianas y abrir las ventanas. No deben dejarse en los vehículos a los niños ni a las personas mayores.
Actividad física: evitar esfuerzos físicos que generen intenso sudor. Si se hacen es mejor aprovechar la primera o la última hora del día.
Vestido: es importante protegerse del sol con un sombrero y ropa ligera que transpire. Es mejor utilizar vestidos anchos y calzado cómodo.

-Principales trastornos
Calambres musculares: situación relativamente frecuente y en general de escasa importancia. Se producen calambres en los músculos (piernas, abdomen o brazos), especialmente después del ejercicio
¿cómo actuar?
Interrumpir la actividad y descansar en un sitio fresco
Tomar bebidas que contengan zumos de frutas o preparados ricos en sales minerales
Consultar con su médico de familia si duran más de una hora
Agotamiento por calor: afecta a personas expuestas a un exceso de calor durante un día o a aquellas que soportan durante varios días seguidos altas temperaturas. Debilidad generalizada, sudor, fatiga, mareos, angustia, e incluso sufrir un desmayo o pérdida pasajera del conocimiento son algunos de los signos de aviso.
¿cómo actuar?
Reposar en un sitio fresco y tranquilo
Consumir zumos de frutas y agua fresca
Observar si el afectado se recupera en un periodo breve y se incorpora a su actividad normal. Si esto no sucede en una o dos horas, debe consultar con el médico de familia o el servicio de urgencias.
Golpe de Calor: aunque es poco frecuente, se trata de un problema grave. El cuerpo no puede controlar la temperatura, elevándose de manera rápida por encima de los 40º. Se caracteriza además por una pérdida de conciencia que apenas se recupera, piel roja y seca, pulso muy débil, mareo y gran confusión.
¿cómo actuar?
Desplazar al afectado rápidamente a un servicio de urgencias, preferiblemente de un hospital.
Intentar bajarle la temperatura del cuerpo, mediante un baño de agua fría, paños mojados o cualquier otro medio.
Situarlo en una habitación refrigerada.

*El documento íntegro puede consultarse en la página web de la semFYC: www.semfyc.es

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