jueves, 18 de junio de 2009

Los expertos reclaman medidas para la integración de los pacientes adictos

Los expertos reunidos en el encuentro ‘La normalización de los pacientes drogodependientes, el reto del siglo XXI’, organizado por Socidrogalcohol y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) han denunciado el ‘estigma social’ que todavía sufren los pacientes con drogodependencia. En concreto, el profesor Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo y presidente de Socidrogalcohol, ha asegurado que “los pacientes adictos, especialmente los más graves, padecen no sólo la consecuencia del proceso adictivo, sino también un trato diferente que constituye un verdadero estigma para ellos”. A modo de ejemplo, el profesor Bobes ha apuntado que todavía quedan reminiscencias del perfil tradicional socialmente extendido de los llamados ‘yonkis’ de la década de los 80.


-Dos ‘quiebras’ en el sistema
Para facilitar la normalización e integración social del paciente adicto, el profesor Bobes considera que se debe hacer frente a “dos quiebras importantes en el sistema que deben ser modificadas”. Una de ellas es que la asistencia en el ámbito de las adicciones debe estar siempre integrada en el área de Salud Mental, ya que en la actualidad —señala— “se trata al paciente en los centros de atención al drogodependiente, centro especiales no convencionales”. El otro cambio radica, según ha destacado el presidente de Socidrogalcohol, en que “las novedades terapéuticas deben estar disponibles y ser facilitadas por la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud”.

En las áreas de tabaquismo y adicción a la heroína, es donde se sufre de manera especial la falta de equidad en el acceso a los tratamientos, según ha explicado el presidente de Socidrogalcohol. En estos ámbitos, asegura “es necesario garantizar dicho acceso cuando los tratamientos están debidamente aprobados por las autoridades que regulan la aparición de nuevos fármacos”. De acuerdo con Bobes, “esta situación de inequidad teóricamente pone en peligro la Ley de Cohesión y Calidad de nuestro sistema sanitario, que está vigente desde 2003 y que reconoce la igualdad y el derecho de acceso de todos los ciudadanos españoles a la salud y a la atención a las enfermedades”. En su opinión, esta inequidad no sólo afecta a los pacientes adictos, sino también a todo su ámbito familiar.

-Alternativas en el tratamiento a la adicción a opiáceos
Por los motivos mencionados, los expertos han señalado en este encuentro la necesidad de contar con todas las alternativas posibles para tratar la dependencia a la heroína, como en cualquier otra enfermedad, y como sucede en la mayoría de los países de nuestro entorno, y poder así elegir la más adecuada en función de las características de cada paciente.

“Todo resulta aún más contradictorio si, cuando existen nuevas posibilidades terapéuticas, los pacientes no pueden acceder a ellas por la presencia de todo tipo de barreras: administrativas, burocráticas, económicas, etc”, ha destacado el doctor Antonio Terán, psiquiatra del Centro de Atención a Drogodependientes San Juan de Dios de Palencia. En este sentido, ha recordado que a principios de 2008 se autorizó en España el tratamiento de combinación de buprenorfina y naloxona, pero sólo cuenta con financiación pública en algunas comunidades autónomas.

En la actualidad, la heroína es la responsable de siete de cada diez casos de los fallecimientos inducidos por las drogas y el motivo por el que el 60% de los drogodependientes inician un tratamiento de desintoxicación. Asimismo, el Informe 2008 del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías revela que el consumo de esta sustancia adictiva parece haber comenzado a ascender ligeramente después de muchos años de descenso. Este informe destaca además que ha aumentado el número de muertes inducidas por la heroína y las solicitudes de tratamiento por su causa en la Unión Europea, al mismo tiempo que se percibe un aumento de la disponibilidad de esta droga en el mercado.

Respecto al tratamiento de combinación de buprenorfina y naloxona, el doctor Terán ha apuntado que “supone un avance muy importante, fundamentalmente porque este fármaco añade como valor de seguridad el “efecto techo”: este tratamiento de combinación tiene muchas menos posibilidades de producir depresión respiratoria mortal en caso de sobredosis”. Otro valor añadido de la asociación de buprenorfina y naloxona es que este último compuesto hace que, si el paciente manipula el comprimido para inyectárselo, produce un síndrome de abstinencia que hace que el paciente rechace esta vía. “De esta manera, se evita su desvío a la utilización por vía intravenosa y, gracias a ello, las complicaciones asociadas como el contagio de enfermedades trasmisibles como la hepatitis o el VIH/sida”, apunta Terán.

-Policonsumo e integración social
Otro dato preocupante es la tendencia progresiva al policonsumo de drogas. En este sentido, los expertos han detectado una especial incidencia en los pacientes sujetos a tratamiento de deshabituación con metadona. Según Socidrogalcohol, la experiencia clínica dice que más del 60% de los pacientes en tratamiento con metadona consume regularmente otras drogas, principalmente cannabis, benzodiacepinas, alcohol y cocaína.

Como herramienta para la integración social de los pacientes con adicciones, los medios de comunicación juegan un papel imprescindible, tal y como ha destacado Mayte Antona, miembro de la junta directiva de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Con esta finalidad, Antona ha presentado la Guía Internacional para una Comunicación Responsable sobre la Dependencia de los Opiáceos y su Tratamiento, que cuenta con el aval de la propia ANIS.

“Esta guía será una referencia para el profesional del periodismo para poder afrontar de la mejor manera posible las distintas sensibilidades del paciente adicto y su entorno, y facilitará las claves informativas que permitan su adecuada integración en la sociedad”, ha subrayado.

No hay comentarios: