jueves, 21 de mayo de 2009

Rudolph Giulaini y Luis Rojas Marcos, entre otros, en el II Foro Novartis de Excelencia

En el marco del ExpoManagment, se celebra el II Foro Novartis de Excelencia, que acoge en Madrid a destacadas personalidades como Rudolph Giuliani, ex alcalde de la ciudad de Nueva York, mundialmente valorado por su estilo de liderazgo calmado y efectivo ante la crisis, al Dr. Luis Rojas Marcos, profesor de psiquiatría en la Universidad de Nueva York y Miembro de la Academia de Medicina de Nueva York, con su conferencia sobre la fuerza del optimismo y a Ferrán Soriano con sus reflexiones sobre el mundo del Management a través del ejemplo del fútbol.

Con esta iniciativa, Novartis pone de manifiesto su compromiso no sólo con la investigación, el desarrollo y la comercialización de productos innovadores para mejorar la calidad de vida de las personas, sino también con la transmisión de conocimiento innovador con el objetivo de contribuir a la formación y especialización de los profesionales.

“Precisamente este compromiso con la innovación es la mejor garantía de salud que podemos ofrecer a los pacientes, que son el foco de cuanto hacemos”, señala Francisco Ballester, Director General de Novartis Farmacéutica.

“Para ello colaboramos estrechamente con profesionales sanitarios instituciones, universidades y Administración con el firme objetivo de mejorar con nuestra dedicación miles de vidas todos los días. La gestión responsable y sostenible forma parte de nuestra identidad y hacer lo que es correcto es lo que da sentido a nuestro modo de trabajar”, añade Francisco Ballester.

Este II foro se celebra en el marco de ExpoManagement: el mayor congreso y exposición de Management de nuestro país donde se convoca a la élite de la actualidad de los negocios para debatir sobre las mejores prácticas empresariales, y que este año se centra en el nuevo Management, adaptado a los momentos de incertidumbre económica.

-Liderazgo tranquilo y solvente en situaciones complejas

Algunas personas, incluso antes del 11 de septiembre de 2001, cuando se produjo el atentando de las torres gemelas del World Trade Center, seguramente ya encontraban que Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, era fuente de inspiración.

Sin embargo, después de este horrible acontecimiento, casi todo el país reconoció que el alcalde de la ciudad de Nueva York era epítome de todo lo que debe ser un líder tranquilo y firme ante una crisis, fuerte pero comprensivo, honrado pero diplomático.

En su intervención, Giuliani incide en los dos principios que más le sirvieron para afrontar la crisis provocada por los ataques terroristas del 11 de septiembre, y que son fácilmente extrapolables a otras situaciones límite:

• Lo más importante ante una crisis es permanecer tranquilo: no hay que permitir que las emociones propias y las de los demás te abrumen, ya que “eso es lo que provoca las distorsiones propias de las situaciones de emergencia y todo parece mucho peor que lo que realmente es”, incide Giuliani. “Si te pones nervioso, no verás la salida y todo te parecerá borroso”. Por lo tanto, la tranquilidad es la primera clave para afrontar una situación de emergencia o de crisis.

• Siempre es mejor dar información de más que de menos: ante una situación de emergencia, es vital comunicarse con la gente con honestidad y asumir los problemas desde el principio. Aunque esto suponga hablar de cosas desagradables, se gana la confianza de las personas. “Nadie pretende que ante una crisis seas perfecto, pero si das toda la información siempre ganas”, apunta Giuliani. “Creo que hay que ser transparente, franco y sincero ante las situaciones complicadas, porque es tu única salida para salir de ellas”. En definitiva, estas situaciones tienen que afrontarse con sinceridad tanto con uno mismo como con los demás y comunicar honestamente todo lo que está sucediendo.

El libro de Giuliani, con el título de “Leadership”, es prueba de que ha pensado mucho, antes y después del 11 de septiembre, en qué hace que alguien sea un gran líder. Su libro resume los principios en los que cree: preparación, responsabilidad y una fuerte convicción personal. En él, Giuliani, con un estilo claro, expone su norma para triunfar como líder en un mundo complejo. Algunos de sus principios son:

• Tenga creencias firmes y comuníquelas: los grandes líderes guían con sus ideas y, por tanto, deben saber qué representan y tener la capacidad para comunicarlas de forma que resulte atractivas. Un líder no puede imponer su voluntad sin más, señala Giuliani.
• Acepte su responsabilidad. Los líderes son ejemplo para otros cuando desempeñan sus tareas con honradez y eficacia y cuando asumen la responsabilidad de lo que ocurre durante su turnos. Los buenos líderes aceptan de buen talante que les adjudiquen su responsabilidad, pero consideran que otros también tienen la responsabilidad de ceñirse a sus elevadas normas.
• Rodéese de gente valiosa. Los líderes más eficaces son aquellos que contratan a las personas más valiosas que pueden encontrar, las motivan, les proporciona retos y oportunidades para crecer y dirigen sus energías hacia resultados positivos.
• Estudie, lea y aprenda por su cuenta. Los líderes nunca dejan de prepararse para así poder identificar los problemas en potencia antes de que ocurran.

En ocho años, Giulani redujo en un 57 por ciento el nivel de criminalidad, recortó 2.300 millones de dólares de impuestos y creó 450.000 nuevos puestos de trabajo en el sector privado, un verdadero record. Fue aspirante a la candidatura republicana en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2008.

-El optimista nace y se hace

Los espectaculares avances de las ciencias neuro-psicológicas y la medicina han permitido a investigadores, que hasta hace poco se dedicaban únicamente a estudiar enfermedades, explorar los rasgos del carácter que ayudan a las personas a sentirse dichosas y saludables. Como resultado, cada día sabemos más sobre las cualidades que fortifican la capacidad de los seres humanos para adaptarse a los cambios, superar los desafíos y, en definitiva, extraerle a la vida lo mejor que ofrece.

El Dr. Luis Rojas Marcos, durante su intervención en este Foro, explica los ingredientes genéticos, caracterológicos y culturales de la dimensión optimista-pesimista del temperamento de las personas, y sus efectos en el estilo de interpretar los hechos pasados, los sucesos que les afectan en el presente y la perspectiva del futuro. “Existen estudios sobre gemelos que demuestran que ciertas características temperamentales tienen un factor genético, siendo el optimismo una de ellas. Por lo tanto, podría decirse que el optimismo se hereda. Pero, además, nuestra personalidad tiene mucho que ver en la configuración del optimismo, ya que muchos niños son capaces de superar todo tipo de adversidades con resiliencia, es decir, con una capacidad admirable para encajar los golpes y volver a su estado natural”.

El Dr. Rojas ofrece una definición sobre la persona optimista en relación a los momentos vitales temporales:

• Hechos futuros: una persona optimista, según el Dr. Rojas, es aquélla que ve el futuro con esperanza. “La esperanza es pensar que todo lo que deseamos va a ocurrir. Todos tenemos algún tipo de esperanza porque, si no, sería imposible vivir. De hecho, casi el 70% de lo que hablamos tiene que ver con el futuro, por lo que es vital pensar que nos van a suceder cosas positivas”.
• Hechos pasados: una persona optimista se acuerda de las cosas buenas cuando mira hacia atrás en el tiempo. “De hecho, la mayoría de las personas nos acordamos más de lo positivo que de lo negativo, y una persona optimista no se lamenta de su pasado”, afirma Rojas.
• Vivencias presentes: “el optimismo presente tiene que ver con nuestro estilo explicativo, nuestra forma de ver las cosas a medida que nos van sucediendo”. El optimista siempre busca una explicación positiva de los hechos y no se carga con juicios negativos preconcebidos.

Asimismo, el Dr. Rojas describe estrategias de probada eficacia para fomentar una disposición optimista y examina la influencia del optimismo en las relaciones con otras personas, en la salud y el trabajo. Y finaliza con un análisis de la cualidad más valiosa de nuestro optimismo: su enorme y probada utilidad a la hora de hacer frente a la adversidad de la vida. “El optimismo es verdaderamente útil, porque las personas optimistas son más realistas, ya que examinan tanto el lado positivo como el negativo de las cosas, y además estas personas piensan que tienen el control de las situaciones en sí misma, por lo que tienden a superar mucho mejor las adversidades porque actúan en lugar de quedarse paralizadas”, añade.

En 1992, Luis Rojas Marcos fue nombrado jefe de los Servicios de Salud Mental, Alcoholismo y Drogodependencia de Nueva York. Desde 1995 hasta febrero de 2002, ostentó el cargo de Presidente Ejecutivo del Sistema de Sanidad y Hospitales Públicos de esta ciudad. Con un presupuesto anual de $ 4.600 millones y una plantilla de 43.000 empleados, este sistema incluye 15 hospitales y la extensa red de servicios ambulatorios de Nueva York.

En la actualidad, Rojas Marcos es profesor de Psiquiatría de la New York University y miembro de la Academia de Medicina de Nueva York.

No hay comentarios: