miércoles, 11 de marzo de 2009

Consenso internacional de expertos: claves en el éxito del tratamiento con balón intragástrico



Para lograr un éxito completo en el tratamiento de la obesidad con balón intragástrico, que se utiliza desde hace 20 años, durante los cuales se ha mejorado ostensiblemente la técnica, es necesario tener en cuenta y analizar algunas cuestiones claves, como la selección, preparación y monitorización de los pacientes, y la inserción y retirada del balón. Así se desprende del "Consenso Internacional de Expertos", estudio desarrollado por los mayores especialistas de cinco países europeos, Canadá y Brasil en implantación de balón intragástrico, y que ha sido presentado por el Dr. Gontrand López-Nava jefe del Servicio de Aparato Digestivo y Endoscopias del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro, perteneciente al Grupo Hospital de Madrid (HM), en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid.


El balón intragástrico está indicado en el abordaje de la obesidad y el sobrepeso -cuando existe un índice de masa corporal superior a 27- como tratamiento coadyudante a la dieta, e incluso en aquellos pacientes que necesiten bajar peso como preparación a una operación cardiovascular, ortopédica, bariátrica o de otro tipo para reducir riesgos quirúrgicos y/o post-operatorios. Según explicó el Dr. López-Nava, en siete meses de tratamiento con el balón intragástrico se puede llegar a perder una media de 24 Kg.
El estudio científico se ha realizado a partir de los datos recogidos en más de 6.000 casos de pacientes tratados por los nueve expertos que han desarrollado el documento, entre ellos el Dr. López- Nava, y en él se han analizado los elementos clave que se han de tener en cuenta para lograr un resultado positivo y seguro en el tratamiento con balón intragástrico.
La selección y preparación del paciente antes del tratamiento es imprescindible y uno de los factores clave para el éxito del mismo. En ella debe realizarse un historial médico completo y un minucioso examen del paciente en el que se incluyan análisis de sangre y, dependiendo del historial de cada caso, una evaluación cardiológica. A esta revisión médica previa hay que unir una buena información al paciente para que pueda entender el procedimiento que se va a seguir para la implantación y tratamiento con el balón intragástrico.


Por otra parte, el "Consenso Internacional de Expertos" destaca la importancia de contar con un equipo multidisciplinar en el tratamiento con balón intragástrico, que debe estar formado por un endoscopista especializado en la implantación del balón; un anestesista, necesario para la sedación en la implantación y retirada del dispositivo; un psicólogo que apoye al paciente durante todo el tratamiento; y un medico endocrino que marque la dieta personalizada para cada paciente.

-La importancia de un buen seguimiento
Tan importante o más que la preparación adecuada del paciente y una implantación por manos expertas en endoscopia, así como el llenado y sellado de la válvula de una forma adecuada, es el manejo del paciente una vez implantado el balón intragástrico, matizó el Dr. Gontrand López-Nava. Un contacto regular entre el equipo médico, disponible las 24 horas del día, y el paciente es igualmente clave en la obtención de resultados positivos de la utilización del balón intragástrico, A través de este contacto, el profesional médico puede evaluar el grado de tolerancia inicial del sistema por parte del paciente y ofrecerle consejos que optimicen su estado de salud y aumenten su seguridad en el tratamiento.
Los pacientes con balón intragástrico implantado pueden llevar una vida normal, en la que se puede incluir la práctica de ejercicio, siguiendo unas pautas dietéticas y algunos cuidados básicos.
A los siete meses de la inserción del balón intragástrico hay que retirarlo del estómago mediante una endoscopia, tras hacer un vaciado completo del mismo. En este momento, el paciente habrá adoptado nuevos hábitos y conductas alimentarias y habrá cambiado sus prioridades de alimentación, reforzado por los buenos resultados obtenidos en salud y pérdida de peso.