martes, 23 de diciembre de 2008

Unas 60.000 personas en España conviven diariamente con una bolsa de ostomía

En España hay unas 60.000 personas que necesitan llevar consigo un dispositivo donde recoger la orina o heces eliminados por su propio organismo. Son los pacientes ostomizados, aquellos a los que por diversas patologías se les ha practicado una abertura en el abdomen (estoma) para poder realizar diariamente la función digestiva y urinaria. Las ostomías pueden ser temporales o para toda la vida, "por lo que, tras abandonar los centros hospitalarios los pacientes se encuentran en muchos casos sin información, ayuda o recursos para continuar sus vidas como hasta entonces", asegura Eugenio de Lucas, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ostomizados (FEOMA).

Tras una intervención que requiere la colocación de una bolsa, los ostomizados requieren unos cuidados diarios esenciales, que acaban siendo parte de los hábitos de higiene cotidianos del paciente. "Esta vigilancia sobre el estado del estoma por parte del paciente, produce en muchos casos desasosiego y preocupación. A estos cuidados se unen, en muchos casos, el efecto que la ostomía produce en la población, por ignorancia, y prejucios sociales, lo que en muchas ocasiones condiciona la autoestima y la calidad de vida de los pacientes", resalta De Lucas, quien también preside la Asociación de Pacientes Ostomizados de Madrid (AOMA).
Durante su estancia hospitalaria, las estomaterapeutas son las enfermeras especializadas en el cuidado de los pacientes ostomizados y, por tanto, quienes mejor pueden ayudarles en el día a día. "Sin embargo, al abandonar el centro sanitario tras la cirugía, los pacientes ostomizados nos encontramos con la dificultad de encontrar asistencia sanitaria especializada para su atención, el autocuidado y la prevención de las complicaciones", reconoce el presidente de FEOMA.
Como afirma De Lucas, la salida del hospital tras la cirugía suele ser el momento más delicado para el paciente ostomizado: "Se produce un cambio en esa imagen de nuestro cuerpo, acostumbrados como estamos a hacer nuestras necesidades fisiológicas como todo el mundo y, en este sentido, una ostomía, por la razón que sea, sobre todo de salud, supone un cambio muy importante presas del sentimiento de ser portadores de algo antisocial."

-Consulta gratuita de enfermería
Para paliar este déficit, se acaba de crear la primera consulta gratuita para pacientes ostomizados en el ámbito de la sanidad privada, por parte de la Fundación para la Investigación Grupo Urológico San Rafael, (FIGUS) en el Hospital San Rafael de Madrid. Tendrán acceso a este servicio todos los pacientes que lo necesiten, independientemente de dónde hayan sido tratados, con sólo pedir cita en el teléfono 648 648 882. el doctor Andrés de Palacio, patrono de FIGUS y jefe clínico del Servicio de Urología del Hospital San Rafael, destaca la necesidad de contar "con la primera Consulta gratuita de enfermería para pacientes ostomizados en el ámbito de la sanidad privada y a la que tendrá acceso cualquier persona que lo necesite". Una opinión que comparte Rosa Marcos, enfermera estomaterapeuta y responsable de esta nuevo servicio instaurado en el Hospital San Rafael: "La irrupción inesperada y casi violenta de esta situación en la vida de una persona supone en el primer momento un sentimiento de quiebra de la propia imagen corporal. Los ostomizados muchas veces se han retraído en sus niveles ordinarios de vida social buscando el anonimato", asegura.

Aunque la ostomía se practica también en bebés o adolescentes, es más habitual en personas de más de cuarenta años. "Los enfermos de cáncer de colon, los de colitis ulcerosa o los que padecen la enfermedad de Crohn, suelen ser los más afectados", destaca el doctor De Palacio, quien explica las dificultades de estos pacientes: "La persona que experimenta la práctica de una ostomía como única alternativa para sortear, temporal o definitivamente, la enfermedad o la muerte, se enfrenta en un breve espacio de tiempo a un diagnóstico severo, a la inevitable intervención quirúrgica como solución y la convivencia con una situación que desconoce de antemano y que concibe como algo especialmente traumático".

El presidente de FEOMA lanza un mensaje de optimismo para las personas con ostomías. "La mayor parte de los pacientes pueden reincorporarse con normalidad a su vida laboral, salvo aquellos que desempeñen trabajos de gran dureza física. El deporte no está vedado, ni mucho menos, para las personas ostomizadas, aunque debido a que el intestino está fijado a la pared del abdomen se deben evitar realizar esfuerzos físicos importantes. La natación, por ejemplo, está recomendada", destaca. En cuanto a la vida sexual, el afectado también debe adaptarse, pero su nueva condición no tiene por qué ser limitante. "Muchas mujeres se enfrentan a la duda de si pueden ser madres tras ser ostomizadas y no hay ningún problema, simplemente hay que llevar un mayor seguimiento", destaca el doctor De Palacio.