martes, 23 de septiembre de 2008

Mantener la cadena de frío de los alimentos evita intoxicaciones

En los países industrializados las enfermedades provocadas por la contaminación de los alimentos incrementan cada año un 30%. En Estados Unidos, por ejemplo, cada año se contabilizan 76 millones de casos, que derivan en 325.000 hospitalizaciones y 5.000 muertes. Son datos facilitados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ponen de manifiesto la importancia de controlar los procesos de manipulación de los alimentos. En este sentido, resulta fundamental mantener la cadena de frío en los productos perecederos. Si ésta se rompe, crece el riesgo de que distintos microorganismos contaminen los productos, aumentando así las posibilidades de que el consumidor sufra una toxiinfección.

“Si la cadena de frío se rompe durante el transporte o el almacenamiento de los alimentos –explica Thais Busqué, responsable de la consultora alimentaria Gepeac- y se dan las temperaturas óptimas para el crecimiento microbiano, los productos dejan de ser inocuos y pueden causar enfermedades de transmisión alimentaria al consumidor”.

La temperatura idónea para que los alimentos se mantengan en perfectas condiciones depende del tipo de producto. Es necesario prestar especial atención a las cadenas de frío de aquellos alimentos que deben conservarse en refrigeración: lácticos, cremas, sándwiches, helados, chocolates, etc.; un aspecto que cobra especial importancia cuando hablamos del sector vending, en el que los productos deben permanecer durante un importante periodo de tiempo almacenados y en perfectas condiciones.

Ramon Vicente, presidente de la Asociación Catalana de Vending (ACV), entidad que defiende los intereses de las empresas catalanas del sector, puntualiza: “Mantener la cadena de frío es un aspecto primordial en nuestro sector; si la temperatura de los alimentos perecederos no es la correcta, incluso si sube a temperaturas consideradas de riesgo durante un tiempo determinado y vuelve a bajar a la temperatura correcta, el producto puede estropearse y causar problemas al consumidor”. Las temperaturas de riesgo para la conservación de los alimentos oscilan entre los 4 y los 65º. En función de las características del producto (fresco o congelado), se emplearán cámaras frigoríficas o congeladores para su almacenamiento.

Además de la conservación de los alimentos durante su tiempo de almacenamiento, se debe prestar especial atención al proceso de transporte. Por lo general, el tipo más utilizado en el vending son los vehículos o contenedores isotermos, que mantienen las temperaturas de los alimentos durante un tiempo determinado, pero no generan frío. Los vehículos frigoríficos garantizan el control de temperaturas de los productos perecederos. Este tipo de transporte controla la temperatura y la regula mediante equipos de frío instalados en el propio vehículo. De esta forma permiten recorridos más largos y garantizan una mayor seguridad de mantenimiento de la cadena de frío.

2 comentarios:

Chichu ® Djchichu@gmail.com dijo...

muy útil, gracias :)

Marisol Crespo B. dijo...

Muy interesante el tema, nosotros somos especialistas en la materia, construimos cámaras de frío, túneles de congelado, a los interesados les podemos asesorar www.solfriochile.cl