lunes, 18 de marzo de 2019

Los trastornos mentales no predisponen a cometer un delito, pero la adicción es un factor facilitador


 La incidencia de trastornos mentales graves es entre 5 y 10 veces más frecuente en la población penitenciaria que en la comunidad. Diversos estudios realizados en España constatan la alta prevalencia de trastornos mentales en la población que ingresa en prisión, que oscila entre el 41-50%. Además, cerca del 80% de la población reclusa ha estado en contacto con sustancias a lo largo de su vida.

En concreto, el diagnóstico de patología dual, es decir, de una adicción y otro trastorno mental al mismo tiempo o de forma secuencial a lo largo del ciclo vital, oscila en torno al 12-15%, en función de los estudios. Según el Dr. Carlos González Navajas, miembro de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), coordinador del Departamento de Psiquiatría del Hospital La Luz de Madrid y psiquiatra consultor de los C.P. Madrid VI y Madrid V, “los diagnósticos más frecuentes en la población reclusa son los trastornos afectivos adaptativos, los trastornos de la personalidad y los trastornos psicóticos”. 

El especialista señala que la tipología de los delitos cometidos por la población penitenciaria “es variada y condicionada, en parte, por las adicciones a sustancias. Un número considerable de internos presenta un perfil sociodemográfico procedente de grupos de marginación social, con problemas de salud asociados a la exclusión y a la pobreza, por lo que los delitos contra la propiedad, los delitos contra las personas y los delitos contra la salud publica suelen ser los más frecuentes”. Asimismo, indica que “existe un porcentaje minoritario de delitos condicionados por sintomatología psicótica activa u otros síntomas que causan una pérdida de juicio de realidad del interno”.

La patología mental no predispone a cometer delitos

No obstante, el psiquiatra recalca que “la patología mental no es un factor predisponente a cometer un delito, si bien la adicción a una sustancia que pertenece a un entorno marginal y, en la mayoría de los casos, fuera de la ley se puede considerar un factor facilitador en personas vulnerables”. El Dr. González Navajas afirma que “el estigma que existe siempre hacia los pacientes con un trastorno mental empeora notablemente cuando, además, se asocia al consumo de sustancias”.

En su opinión, lo que falla en el sistema asistencial para que estas personas acaben en centros penitenciarios es “una concienciación y una estructuración de protocolos que identifiquen a estas personas como pacientes víctimas de una patología mental muy compleja. Si ya de por sí las enfermedades mentales condicionan una situación de vulnerabilidad social, los efectos de las sustancias y la necesidad de su consumo empeoran el pronóstico y la probabilidad de cometer un delito en este proceso”.

La adicción retrasa el diagnóstico de patología dual

El consumo de sustancias dificulta la detección y la evolución de una patología mental grave, retrasando el establecimiento de un diagnóstico de patología dual. Desde la SEPD consideran que “todos los pacientes que presentan un trastorno de consumo de sustancias deben ser evaluados, además de por los protocolos del proceso adictivo, desde el punto de vista de la personalidad y de otros trastornos psiquiátricos concurrentes”.

El Dr. González Navajas añade que los profesionales de la salud mental “deben abordar todas las patologías desde un prisma rehabilitador con el objetivo de la reinserción”. En los centros penitenciarios existen programas establecidos tanto para el tratamiento de las adicciones como para la atención multidisciplinar de los pacientes con patología mental grave, en la que se incluye la patología dual.


El 41% de los profesionales sanitarios recomienda el uso de plantas medicinales de forma habitual


 El 41% de los profesionales sanitarios, sobre todo farmacéuticos, recomienda el uso de plantas medicinales de forma habitual. Así lo refleja una encuesta realizada por Laboratorios Arkopharma a los asistentes al I Congreso Médico&Farmacéutico SEMERGEN-SEFAC, organizado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC). La mayoría de ellos aconseja adquirir las plantas medicinales en la oficina de farmacia, ya que es donde se obtienen garantías de calidad, seguridad y eficacia sobre la actividad terapéutica para la que están indicados sus principios activos, a diferencia de otros establecimientos, como mercadillos y herbolarios.

Los encuestados afirman recomendar el uso de plantas medicinales para trastornos digestivos (61%), nerviosos (53%) y urinarios (47%). “En la mayor parte, el consejo se dirige a mujeres con edades comprendidas entre los 40 y 55 años, lo que coincide en gran parte con el perfil de consumidor de plantas medicinales de dispensación farmacéutica actual”, señala Inmaculada Escolar, Medical Science Liaison en Arkopharma España. En ese sentido, la variedad de plantas medicinales es amplia. “Para trastornos digestivos tenemos plantas como el cardo mariano, que han demostrado eficacia como hepatoprotector; para los nerviosos, destacan la pasiflora, con eficacia para mejorar el estrés; y para los urinarios, el arándano rojo americano o cranberry, cuyos compuestos tienen eficacia para prevenir infecciones como la cistitis”, subraya.

En cuanto al conocimiento sobre las plantas medicinales, más de la mitad de los encuestados, médicos y farmacéuticos, conoce las plantas medicinales y sus utilidades, según la encuesta. Si tienen dudas, recurren a los laboratorios farmacéuticos (44%), libros o webs (41%), Internet (37%) o la propia farmacia (36%). “Es importante estar al tanto de los últimos estudios científicos y de las actualizaciones de entidades como la Agencia Europea del Medicamento (EMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sociedades científicas internacionales expertas en fitoterapia como ESCOP”, asegura Escolar. De hecho, de los encuestados, uno de cada cuatro afirma estar al tanto de las plantas medicinales pero no tanto de sus utilidades.

Consumo de plantas medicinales
Según datos del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO), uno de cada tres españoles toma plantas medicinales para tratar o prevenir diversos trastornos de manera habitual. “La fitoterapia es un área que ha crecido en los últimos años y que se utiliza sobre todo para la prevención y tratamiento de afecciones leves y moderadas. Por ello es importante que los profesionales sanitarios tengan las herramientas adecuadas para poder atender esta demanda y aconsejar un consumo responsable”, indica Escolar.
Además, “es importante concienciar sobre un uso adecuado de las plantas medicinales y disponer de preparados farmacéuticos de calidad”, comenta Escolar. 

domingo, 17 de marzo de 2019

“Back to basics” atrial fibrillation procedure could slash waiting lists

A day case catheter ablation procedure which includes only the bare essentials and delivers the same outcomes could slash waiting lists for atrial fibrillation patients, according to late-breaking results from the AVATAR-AF trial presented today at EHRA 2019, a European Society of Cardiology (ESC) congress.1 With the simplified protocol, 30% more patients could receive catheter ablation for the same cost.

Atrial fibrillation is the most common heart rhythm disorder (arrhythmia). It causes 20–30% of all strokes and increases the risk of dying prematurely.2 Symptoms include palpitations, shortness of breath, tiredness, and difficulty exercising. Catheter ablation, aimed at burning or freezing heart tissue causing atrial fibrillation, is recommended to restore normal rhythm after failure of, or intolerance to, drug treatment.

Principal investigator Professor Prapa Kanagaratnam, of Imperial College London, UK, said: “Catheter ablation started in 1998. There has been little improvement in clinical outcomes in the last ten years despite costlier technologies and a more complicated procedure requiring highly skilled staff. In this trial, we stripped the procedure back to the bare essentials to see if it achieved the same outcomes.”

The AVATAR protocol eliminates electrical mapping of the pulmonary veins, thereby removing the need for pulmonary vein catheters, electrical recording equipment, and staff trained to use the equipment.

The trial enrolled 321 patients with atrial fibrillation needing symptom control. Patients were randomly allocated to one of three treatments: 1) AVATAR protocol with cryoballoon ablation and discharge home the same day; 2) antiarrhythmic drugs; 3) conventional cryoballoon ablation with pulmonary vein mapping, and overnight hospitalisation.

For all patients, there was a 12 week treatment period during which procedures were done and drugs were optimised. The primary endpoint was whether patients needed to attend hospital again after that period.

At one year, 21% of patients in the AVATAR group needed hospital treatment to relieve symptoms. This was significantly lower than in the drug therapy group, of whom 76% needed therapy (p<0 .0001="" 18="" ablation="" and="" conventional="" different="" group="" not="" of="" p="0.6).<br" required="" significantly="" the="" to="" treatment="" whom="">
“Some of the more technical parts of the procedure can be omitted, making it easier, cheaper and quicker, without sacrificing results.” said Professor Kanagaratnam. “In the UK, patients with atrial fibrillation have to wait months for catheter ablation. The simpler protocol could shorten waiting lists within the same budget.”

“Eight in ten patients didn’t need to see their specialist again,” he continued. “Currently we medicalise patients with regular monitoring, but the study shows that long-term follow-up is unnecessary. Patients can contact the hospital if they have symptoms.”

The study gives the first direct proof that ablation is better than drugs for controlling symptoms and avoiding hospital treatment. “It is possible that more patients will now choose catheter ablation outright, rather than trying drugs first.” said Professor Kanagaratnam. “The findings also question the value of drug therapy, and whether catheter ablation should be the first line treatment for atrial fibrillation patients with symptoms.”

Abnormal heart rhythm detected by smartwatch: what does it mean?

: Should an abnormal heart rhythm detected by a smartwatch in otherwise healthy young adults be treated?  Are the benefits of this new technology worth the risks?  Where is the technology headed?
 
Answers to these and other vital questions will be debated during the Meet the Trialist of the Apple Heart Study on Tuesday at EHRA 2019, a scientific congress of the European Society of Cardiology (ESC) that starts tomorrow in Lisbon, Portugal.1
 
The largest study of a smartwatch app for detection of irregular heart rhythms including atrial fibrillation was presented today.2

Atrial fibrillation is the most common heart rhythm disorder (arrhythmia). It causes 20 to 30% of all strokes and increases the risk of dying prematurely.3 Symptoms include palpitations, shortness of breath, tiredness, and difficulty exercising. But some people have no symptoms at all.

Strokes can be prevented with oral anticoagulation, but there is no evidence that treatment is beneficial in otherwise healthy people younger than 65. So, is there any point in monitoring?

Some initial reactions from leaders of the European Heart Rhythm Association (EHRA):
 
EHRA President Professor Hein Heidbuchel: “We can assume that many people wearing an Apple Watch will be younger. Even if they really have atrial fibrillation, we have to admit that as physicians we don’t know exactly what that means for those patients. That is something we will have to solve before we really apply this sort of technology at a wide scale in medicine.”
 
“The study is the beginning of a new era. In medicine we’ve always been used to ordering tests. Here the patient does a test and presents it to a physician. We have to find a way to positively integrate that into how we deal with patients and their information.”
 
Professor Isabelle Van Gelder, Chairperson of EHRA’s National Cardiac Societies Committee: “My main concern about the study [is] that it brings a lot of anxiety among the people wearing such devices.”
 
Professor Haran Burri, Scientific Chairman of EHRA 2019: “This device does not replace standard techniques for diagnosing arrhythmias. It’s really a screening device.”

“The potential benefits are that if we’re able to screen for atrial fibrillation then we may start a therapy, for example anticoagulants, that may prevent stroke. The risks are that if the subject actually has an arrhythmia that’s not detected by the device, he may be falsely reassured. Or conversely, if there’s a notification and no arrhythmia, then he may anxious for nothing.”
 
Professor Gerhard Hindricks, Editor-in-Chief of EHRA’s scientific journal EP Europace and a Past-President of EHRA:From an innovative technological point of view, this is a fantastic new approach. But are we ready for these technological innovations? Are the citizens ready? Is the healthcare system ready? I have my doubts about whether we are ready to implement this approach now.”

“Will the technology have an impact on outcome? Will it support patient values – being well and living longer? That needs to be proven.”
 
“Do we know what we’re going to do with all these data? Do we know where these data end up? Will these data potentially bypass the traditional healthcare system? Are there legal issues? Has all that been clarified and really thought through? I’ve got my doubts.”
 
Dr Emma Svennberg, EHRA m-health Coordinator: “[The] detection rate of atrial fibrillation in this population [was] about 0.2%. This should be compared to other screening studies in elderly populations of much shorter duration where they found approximately 15 times more atrial fibrillation with numbers approximating 3%.”

“[Atrial fibrillation] is not a benign condition in the elderly nor in those with cardiovascular risk factors. But in this trial including more than 400,000 people only 6% were above the age of 65.”

 

References and notes
1Meet the Trialist of the Apple Heart Study on Tuesday 19 March at 09:30 to 10:10 WET (GMT) in the Sokolov lecture room.
2Results of a large-scale, app-based study to identify atrial fibrillation using a smartwatch: the Apple Heart Study.
3Kirchhof P, Benussi S, Kotecha D, et al. 2016 ESC Guidelines for the management of atrial fibrillation developed in collaboration with EACTS. Eur Heart J. 2016;37:2893–2962.
     

sábado, 16 de marzo de 2019

Los profesionales sanitarios piden que el control del tabaco sea una prioridad en los programas electorales del 28-A




El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), del que forman parte más de 30 sociedades científicas y asociaciones profesionales del sector sanitario, y que celebra hoy su IX Jornada en la ciudad de Toledo bajo el lema ”Por un futuro sin Tabaco”, expresa su preocupación por la actual situación en España, al ver cómo la relajación en las medidas políticas para acotar el consumo de tabaco se está traduciendo en un retroceso en el terreno ganado desde que entró en vigor la actual Ley del Tabaco (2011).

En consecuencia, los profesionales sanitarios piden que el control del tabaco sea una prioridad en los programas electorales del 28-A.

La preocupación tiene como base lo que ponen de manifiesto las últimas encuestas, como la realizada en el ámbito la enseñanza secundaria (ESTUDES), según la cual el número de escolares de 14 a 18 años que fumaron tabaco habitualmente entre 2014 y 2016 aumentó en más de 50.000, a la par que también se produjo un incremento en el consumo de cigarrillos electrónicos y de cannabis.

Por su parte, la encuesta EDADES 2017-18, realizada sobre una amplia muestra de población comprendida entre los 15 a 64 años, revela un cambio de tendencia en la progresiva disminución de consumidores que se venía observando en España desde principios de esta década. De hecho, lo que esta encuesta objetiva es que el porcentaje de consumidores diarios de tabaco se encuentra 5 puntos porcentuales por encima del que había tras la aprobación de la primera Ley del Tabaco (2005) y muy próximo al que se daba en 1997.

Asimismo, le preocupa al CNPT la eclosión de los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado, auspiciada por una importante campaña mediática que obvia el hecho de que persisten serias dudas sobre la seguridad y eficacia de estos productos.

Tabaco-cannabis

El repunte actual del consumo de tabaco y cannabis puede ser explicado, al menos en parte, por el incremento en el consumo combinado de ambos a través de los porros, que es la forma más habitual de consumo del cannabis. De hecho, según el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, el 86,5% de las personas consumidoras de cannabis también lo son de tabaco.

“Constamos una puerta giratoria entre ambas sustancias desde edad juvenil” puntualizan los expertos del grupo de trabajo, asociado al CNPT, sobre Evidencias Cannabis-Tabaco (EVICT), quienes destacan también la necesidad de diferenciar claramente entre uso terapéutico de medicamentos que contienen cannabinoides y el uso de cannabis con fines recreativos, evitando así la equivalencia interesada entre uno y otro que hacen ciertos colectivos cuando hablan del ‘porro terapéutico’.

Los profesionales sanitarios quieren dejar claro que este concepto es un mito, y se remiten a lo que el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías acaba de señalar en su informe “Medical use of cannabis and cannabinoids. Questions and answers for policymaking”, donde explícitamente se dice que “ningún país que abogue por el uso terapéutico del cannabis recomienda el consumo fumado de éste, sino la administración bajo prescripción médica de medicamentos de probada seguridad y eficacia”.

Igualmente, alertan a la población sobre el riesgo de las nuevas formas de fumar a través de vapeadores o pipas de agua, que también están usándose para el consumo de cannabis, así como sobre las potentes campañas publicitarias de promoción del cannabis en eventos, especialmente musicales, dirigidos a la población juvenil.

Qué hacer

Frente a la ralentización en los esfuerzos para combatir el tabaquismo, el CNPT propone la hoja de ruta que se acordó en la conocida como “Declaración de Madrid-2018

En este documento de consenso, promovido por el CNPT y la Red Europea de Prevención del Tabaquismo, más de 60 sociedades científicas, colegios profesionales y asociaciones exponen las medidas que consideran prioritarias para recuperar la iniciativa frente al problema social que supone el consumo de tabaco y productos afines, entre las que destacan las siguientes:

  • Equiparar al alza la fiscalidad de todos los productos del tabaco incluyendo también a los productos que contengan nicotina y a los productos de tabaco sin calentado.
  • Aplicar la actual regulación sobre espacios sin humo a todos los productos relacionados (cigarrillos electrónicos y productos a base de hierbas para fumar).
  • Mejorar el cumplimiento de la Ley de Tabaco y ampliar los espacios libres de humo a entornos naturales, recintos deportivos, o espacios reducidos como los coches, sobre todo en presencia de menores.
  • Reforzar y equiparar la regulación sobre publicidad, promoción y patrocinio de los productos del tabaco, incluyendo los productos novedosos.
  • Asegurar la equidad y mejorar la accesibilidad a los programas de atención al fumador.

Éstas y otras acciones están auspiciadas por el Convenio Marco para la Prevención del Tabaquismo de la OMS, ratificado por España en 2005, y en el que se contemplan aquellas medidas sobre las que existe evidencia científica de que son efectivas a la hora de combatir la epidemia de tabaco.

En este sentido, hay que decir que en los últimos meses estamos observando numerosos intentos de vulnerar el Convenio Marco de la OMS mediante campañas publicitarias de nuevos productos de tabaco, o con la intromisión de la industria en eventos científicos. Se trata viejas artimañas para promocionar productos que mantienen la adicción a la nicotina y por tanto al tabaco, utilizando para ello otras formas de fumar, bien con pipas de agua, con tabaco calentado o a través de vaporizadores con formas atractivas y llamativas para la población juvenil.

Como profesionales preocupados por la salud de la población, pedimos a los gobiernos que medien en favor de la salud de toda la población, no por los beneficios económicos de unos cuantos, sino promoviendo nuevas normas de control de tabaco y haciendo cumplir la actual legislación.

Programa de la jornada

El CNPT desea también manifestar que siempre hemos promovido la búsqueda de sinergias entre diferentes colectivos sanitarios y no sanitarios en aras de mejorar la prevención y control del tabaquismo en nuestro país.

Por ello la Jornada de hoy reúne a expertos en tabaquismo desde distintos colectivos.

En esta Jornada se abordarán temas relevantes como

  • La Declaración de Madrid para avanzar en el control del tabaquismo.
  • El impacto del binomio cannabis-tabaco
  • El abordaje del tabaquismo en pacientes con comorbilidad
  • El reto que suponen los nuevos productos de tabaco
  • La necesidad de ampliar los espacios libres de humo
  • La perspectiva social de la epidemia de tabaquismo. 

Implicación institucional

Por último, el CNPT entiende que el apoyo institucional es una prioridad en el control del tabaquismo, y que es determinante para trasladar las iniciativas a la práctica real en forma de programas de prevención, leyes, y otras medidas de control.

El CNPT siempre ha buscado la colaboración con las autoridades sanitarias, desde la premisa de que el tabaquismo es un acuciante problema de salud pública que no tiene color político.
En este sentido, el CNPT agradece el gran apoyo ofrecido para el desarrollo de estas jornadas por el Plan Nacional sobre Drogas, la Consejería de Sanidad de Castilla la Mancha, la Diputación y Ayuntamiento de Toledo, el Colegio Oficial de Médicos de Toledo y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo.



Even younger nightshift workers shown to need to pee more, worsening quality of life




Millions of people work nights, but increasingly scientists are finding that night work is associated with health problems. Now a group of Italian scientists has found that nightshift workers also need to pee more, leading to a deteriorating quality of life for many workers, including care workers. This is also true of younger subjects, who would not normally be expected to report an overactive bladder. This work is reported at the European Association of Urology Congress in Barcelona.

Researchers from the Sant’Andrea Hospital in Rome surveyed 68 men and 68 women between March and October 2018. All were workers in the Italian National Health System, with 66 of the volunteers working nightshifts, on average, 11 hours per night shift. The 70 day workers worked an average of 9.1 hours/day. The researchers found that the night shift workers reported a significantly higher rate of overactive bladder, and a poorer quality of life when compared with day shift workers. All the workers were under 50 years old.

Using the generally accepted Overactive Bladder Questionnaire*, they found that those on night shift reported an average total score of 31, as against a score of 19 for those working day shifts. They also found that night workers scored a significantly worse quality of life (measured using the OAB QL score and the EORTC QLQ-30 score), with scores of 41 against 31 with day shift workers (see abstract for ranges).

Research leader, Dr Cosimo De Nunzio said: “We know that long-term night work is stressful, and is associated with increased levels of health problems. This work shows that constant night workers may have a higher urinary frequency as well as a decline in their own quality of life. Furthermore, we have measured these changes in health workers, who are themselves responsible for looking after the well-being of patients. If they feel bad themselves, then this will inevitably lead to poorer patient care. The same is probably true in many other occupations. One of the most concerning things about this work is everyone in our sample was under 50. We normally expect bladder problems with older people, but here we have younger people expressing a deteriorating quality of life.”

Background
In many countries, night shift work is increasing to cope with the demands of the 24-hour economy. In the UK one worker in 8 works night shift (2017 figures; that’s 3.2 million, a 250,000 increase in the previous 5 years), with one in 6 black workers working night shifts. In the USA, nearly 9 million people work night shifts. In general, night shift workers are concentrated in poorer manual or service jobs, such as security, transport, cleaning, maintenance, etc. Night work has been shown to put stresses on health, with night workers showing greater levels of depression, cardiovascular disease, and certain cancers***.

Commenting, Professor Jean-Nicolas Cornu (Rouen, France ) said: “Increased urinary frequency is an issue for millions of people worldwide. In nightshift workers, the present work highlights the importance of this issue regarding quality of life. Whether the changes described in this study depend on confounding factors (modification of drinking habits, caffeine intake, etc.) and/or modification of urinary production by the kidney cannot be assessed. A lot of work remains needed to understand what happens in those cases.”

This is an independent comment; Professor Jean-Nicolas Cornu was not involved in this work
The researchers note that this is a modest sample size, so the work needs to be reproduced in a larger study, with a longer-term follow-up.

Study suggests personality tests may improve care for prostate cancer patients




Scientists have found that men with high neuroticism – between a quarter and a fifth of men in developed countries – are significantly more likely to suffer from adverse events such as erectile dysfunction and incontinence, which may put their recovery from prostate cancer surgery at risk. The researchers say that this means cancer teams may need to consider testing for personality types to try to ensure that patients being treated for prostate cancer receive the best care. This work is presented at the European Association of Urology Congress in Barcelona.

The researchers surveyed 982 men who had undergone prostate surgery (radical prostatectomy) at the University Hospital in Oslo, Norway. 761 of the respondents reported on their recovery from the surgery while also self-reporting on neuroticism with a standard questionnaire. 22% of the men scored high for neuroticism, which is in line with the prevalence of high-neurotic personality in national surveys in Norway (22 %,) and other countries such as the Netherlands (25%). These men showed significantly worse scores when surveyed on their recovery from radical prostatectomy (*See below for notes on questionnaires).

Lead researcher, Dr Karol Axcrona (from Akershus University Hospital, Norway) said: “Around a fifth of the men scored highly for neuroticism, which is pretty much what would be expected. These men showed significantly more adverse effects after prostate cancer surgery. We use a standard questionnaire to measure the Quality-of-Life in men after prostate cancer surgery, and on average the highly neurotic patients scored around 20% worse than the non-neurotic patients on a variety of side effects, including erectile dysfunction, urinary leakage, and bowel problems. This mirrors work which has shown the effect of personality on disease recovery in general, but we still need to see this work replicated in other studies.”

Until now differences in outcomes from prostate cancer surgery had been thought to be largely due to differences in surgical technique and the circumstances of the prostate cancer. This work shows that personality may also be a contributory factor to surgical outcomes.

Dr Axcrona continued: “Neuroticism is not an illness, but a basic personality trait, like extraversion or openness; we all have some degree of neuroticism. What we found was that those patients who show a greater tendency towards neuroticism have worse outcomes 3 years after prostate cancer surgery. This is a real effect, and doctors need to take account of this, in the same way that we would take physical factors into account before and after cancer treatment. This means we may need better advance personality testing for identification and counselling, and perhaps a more specialised follow-up of those men who might be at risk of poorer outcomes. We believe the increased risk of adverse events is likely to impede the overall patient recovery, although the study was not designed to measure that."

Commenting, Director of the European Association of Urology Scientific Office, Professor Arnulf Stenzl (Tuebingen, Germany) said: “This is interesting and novel work. It would be very valuable for those affected, but it may be difficult to test all patients; so in practical terms, we may need to pre-select those who are at most at risk. We know that roughly one out of five will tend to neuroticism, but we need to be more sure how this translates into postoperative clinical or psychological effects, so more we need more data.” 

This is an independent comment; Professor Stenzl was not involved in this work.

*Adverse events after surgery were measured using the EPIC-26 questionnaire https://medicine.umich.edu/sites/default/files/content/downloads/EPIC%20Short%20Form_0.pdf. Personality was measured using the Eysenck Personality Questionnaire, see Grav S, Stordal E, Romild UK, et al. The relationship between neuroticism, extraversion, and depression in the HUNT study: in relation to age and gender. Issues Ment Health Nurs 2012;33:777-785